CRÓNICA | POR VERONICA GONZÁLEZ

Volveríamos a hacer lo que hicimos el 1 de diciembre: Encapuchado

Por un joven encapuchado, contado a Verónica González

Milenio Digital buscó a varios involucrados en las protestas. Esta es la crónica del 1DMX de un embozado que participó en las manifestaciones, contado por él mismo.

Destrosos durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto el 1 de diciembre
Destrosos durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto el 1 de diciembre (Cuarto Oscuro)

Ciudad de México

El 1 de diciembre un grupo de encapuchados protagonizó los disturbios que marcarían el inicio de la administración de Enrique Peña Nieto, con bombas molotov, palos y piedras estos manifestantes demostraron su inconformidad por el retorno del PRI al poder.

-Alrededor de las ocho de la noche del viernes 30 de noviembre supimos que se adelantaría una hora la toma de protesta de Enrique Peña Nieto, entonces decidimos movilizarnos antes y llegar en la noche al cerco que estaba en el Congreso para que no nos madrugaran.

-Comenzamos a movilizarnos, usamos todos los medios posibles: teléfonos celulares, mensajes de texto, WhatsApp, Facebook. No todos tenemos Internet en el celular pero hay teléfonos públicos, así que nos la ingeniamos.

-A las 11 de la noche varios grupos de anarquistas ya estábamos en las cercanías del Congreso de la Unión, nos unimos todos para platicar sobre cómo actuaríamos la mañana siguiente.

-La noche la pasamos en vela, no dormimos o lo hicimos por ratos para estar alerta sobre cualquier desalojo violento, no hubo tal, los granaderos dormían en sus camiones, nosotros en la calle armábamos bombas molotov e ideábamos estrategias para repeler agresiones, fue una noche larga.

-En la plática nocturna acordamos que desde un punto lejano a la manifestación habría compañeros recibiendo nuestros reportes sobre cómo estábamos. Teníamos que mandar mensajes o llamar para que ellos hicieran una lista sobre los que pudieran desaparecer, estar detenidos o heridos.

-Otros de los acuerdos fueron no separarnos nunca, no arriesgarnos de más, y no dejar morir solo a nadie.

-Alrededor de las 5 de la mañana comenzamos a juntar nuestras cosas para comer, todos llevaban algo: una torta, un sandwich, yogurt bebible, fruta, café en termos. Compartimos entre todos lo que había, chatarra, papas, refrescos, de todo. Y comenzamos a acercarnos más al Congreso….

 -A las 6:40 fue el primer enfrentamiento, no fue tan fuerte y duró como 10 minutos, fue rápido.

-Después de las 8 de la mañana comenzaron de manera fuerte, algunos compañeros fueron aprehendidos y ahí todos nos comenzamos a involucrar.

-Eran varios enfrentamientos, en algunos puntos salían hordas de polis, en otros las grescas eran directas, llovían piedras de ambos bandos.

-Hubo momentos de calma entre una riña y otra.

-Por ahí de las 10 de la mañana iniciaron de nuevo las detonaciones de gases lacrimógenos, y de la balas de salva, entonces todos comenzaron a correr, unos se agruparon y se trasladaron a la alameda.

-Lo peor eran los gases lacrimógenos y las balas de goma, pues no podíamos ver y no sabíamos de dónde venían las balas.

-Caminamos. Nunca pensamos que llegaríamos tan lejos (hasta Bellas Artes), ahí fue lo mismo: volaban piedras por ambos lados, todo era blanco, no teníamos visibilidad, nos defendíamos como podíamos, las detenciones se hicieron más intensas. Perdimos la noción del tiempo. Ahí la confusión fue total.

-Muchos nos retiramos en operación hormiga, el grupo se dispersó.

-Después de las 3 (de la tarde) hicimos las primeras reuniones de logística, para ver la situación de los compañeros, para acordar lo que haríamos como sacar algunas propagandas, realizar folletos o mantas, e iniciar los mítines para pedir la liberación.

-No eran reuniones para planear un golpe de Estado, ni mucho menos, sólo queríamos justicia.

-Entonces, nuestra tarea como grupo era sacar información, 'propagandear' sobre lo sucedido y ver cómo podíamos colaborar.

-Hubo otros grupos radicales que sí se reunieron con la intensión de llevar a cabo acciones de ataque, pero eso no se concretó, lo importante era liberar a los detenidos.

-Para los grupos disidentes, el retorno del antiguo PRI al poder quedó al descubierto. El primer día de Enrique Peña Nieto como presidente dejó 96 personas detenidas, 121 heridos, 29 de ellos fueron trasladados a hospitales por la gravedad de sus lesiones.

-A un año de distancia, lo volveríamos a hacer.