¿Peña Nieto quiere o no adopción en parejas gays?

Enrique Peña Nieto.
Enrique Peña Nieto. (Cortesía )

Ciudad de México

Primero lo rechazó tajantemente, después se mantuvo al margen, pero hace menos de una semana sorprendió a la opinión pública con el anuncio: el presidente Enrique Peña Nieto propuso modificaciones al Código Civil Federal para permitir a parejas del mismo sexo adoptar.

Cuando todavía era gobernador del Estado de México, Peña Nieto se mostró en contra de que una pareja del mismo sexo tuviera la posibilidad de adoptar un hijo. Tuvieron que pasar seis años para que como Presidente de México reconociera el derecho que toda persona tiene de formar una familia con una pareja del mismo sexo.

Antes de terminar su mandato al frente del gobierno del Estado de México en 2010, Peña Nieto argumentó que había que tomar en cuenta el derecho de un menor de edad sujeto a la adopción -para que creciera en una familia tradicional- y no solo el de sus futuros padres.

"Estoy a favor de respetar la preferencia sexual de cada quien, (pero) no comparto esta idea de quienes se unen, dos personas del mismo sexo, tengan derecho a adoptar. Creo que no sólo hay que valorar el derecho de quienes adoptan, sino de quien es adoptado”,dijo en una entrevista televisiva cuando todavía era gobernador del Estado de México el 7 de septiembre de 2010.

Casi dos años después de esa declaración, en enero de 2012, la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló contra los gobiernos estatales de Baja California y Jalisco, quienes interpusieron una controversia constitucional contra las modificaciones que el Gobierno del entonces Distrito Federal hizo a su Código Civil en los artículos 146 y 391 para permitir que parejas del mismo sexo pudieran adoptar.

Ya como Presidente, en el Día Internacional contra la Homofobia celebrado el 17 de mayo de este año, Peña Nieto propuso reformas al Código Civil Federal que permitieran específicamente a cualquier tipo de pareja, incluida las del mismo sexo, adoptar hijos.

“El derecho a formar una familia le corresponde a todas las personas sin importar su orientación sexual. Por tanto, la protección constitucional hacia la familia no se limita a un tipo particular o tradicional de esta (...) incluyendo también a familias homoparentales integradas por personal del mismo sexo con la posibilidad de tener hijos e hijas (biológicos y adoptivos) o no tenerlos”, detalló Peña Nieto en la iniciativa de reforma que envió al Congreso de la Unión.

Es decir, en la declaración de 2010, Peña Nieto argumentó como rechazo a la adopción de parejas gays que habría que tomar en cuenta el derecho del menor adoptado para que creciera en un entorno familiar tradicional, pero en el proyecto de reforma que entregó el 17 de mayo a la Comisión Permanente, el Presidente expuso exactamente lo contrario:

“En estrecha relación con el derecho a formar una familia sin discriminación, se encuentra el derecho a adoptar, desde la acepción del derecho de las personas adoptantes, pero también del derecho de las personas adoptadas de tener una familia.

“Negar el derecho a ser adoptado a un niño o una niña por el sólo hecho de la orientación sexual de las personas adoptantes, deriva en una conducta discriminatoria, tanto para ellas, como para el propio niño o niña que pretende ser adoptado”, explica el mandatario en la iniciativa de reforma que recibió el Senado para su aprobación el mismo día que fue anunciado.

El Código Civil Federal actual no especificaba como condicionante la preferencia sexual de las personas que buscaron adoptar; pero la propuesta de Peña Nieto establece textual que “el adoptante es persona apta y adecuada para adoptar, sin que la orientación sexual o la identidad y expresión de género constituyan por sí mismos un obstáculo para ello”.

La paradoja del ministro propuesto por Peña

Aunque la propuesta presidencial en torno a los derechos de parejas del mismo sexo es una de las más progresistas (ya lo reconoció el mismo presidente del PRD, Agustín Basave), Peña Nieto impulsó la postulación del ministro más conservador en la Suprema Corte.

En agosto de 2015, el pleno de la SCJN discutió otra controversia generada por una reforma aprobada por el Congreso de Campeche que excluía a parejas del mismo sexo la posibilidad de adoptar.

Aquella vez, el único de los 11 ministros de la Corte que votó a favor de negar el derecho de adopción fue Eduardo Medina Mora, quien argumentó el derecho del menor a “encontrar personas y contextos familiares adecuados para su desarrollo”, por lo que defendió la reforma campechana.

El argumento de Medina Mora fue el mismo que el que expresó Peña Nieto en 2010: tomar en cuenta el derecho de los adoptados. Al final, los otros 10 ministros de la SCJN rechazaron la reforma de Campeche al argumentar que ese tribunal reconoce los derechos de las personas del mismo sexo.

Medina Mora llegó a la Suprema Corte de Justicia después de ser propuesto desde Los Pinos por Peña Nieto; cuando fue procurador General de la República, Medina Mora impugnó la Ley para la Interrupción Legal del embarazo de la Ciudad de México.

Peña Nieto cambió de una postura de rechazo a la adopción por parte de parejas gay a proponer una reforma al Código Civil Federal que lo permita... pero después de tres fallos de la SCJN.