Policía municipal vuelve a Valle de Bravo

Las autoridades locales analizan cambios, como en el horario de trabajo, para reintegrar desde hoy a los 119 elementos .
Los uniformados en una reunión con el alcalde realizada el lunes pasado.
Los uniformados en una reunión con el alcalde realizada el lunes pasado. (Especial)

Valle de Bravo

Tras dos meses de entrenamiento en un campo de la Secretaría de la Defensa en Tlaxcala (en la Zona Militar 23), la policía municipal de Valle de Bravo regresó con varios kilos menos y nuevos conocimientos teórico-prácticos que, aseguran, les permitirá desempeñar mejor su trabajo.

No son los únicos. Hoy ingresó al mismo lugar de capacitación la mitad de la policía municipal de Iguala, Guerrero (relevada por la Policía Federal tras la desaparición de un grupo de estudiantes de la Normal de Ayotzinapa), y en febrero estuvieron allí diversos agrupamientos de la policía michoacana.

En entrevista con MILENIO, Jesús González, comisario de Seguridad Pública en Valle de Bravo, explicó cómo fue su estadía en el lugar. "Estuvimos en la localidad de Mazaquiahua, en un centro de adiestramiento regional donde personal militar nos enseñó derechos humanos, defensa personal, ética, relaciones humanas y muchos otros principios que mis compañeros no habían recibido en anteriores cursos".

En la primera semana de agosto, Valle de Bravo registró secuestros colectivos realizados por células de los cárteles de La familia michoacana y Guerreros unidos.

De ahí que el día 11 el gobernador Eruviel Ávila anunció la entrada del Ejército, la Marina y la Policía Federal en sustitución de los 119 policías municipales que serían adiestrados, junto a otras 12 corporaciones locales del sur mexiquense.

Se calcula que por lo menos 600 elementos pasaron de ser policías a alumnos del Ejército. La principal enseñanza que recibieron, dijo González, fue una estricta disciplina y lealtad a las instituciones.

Giovanni Rico, abogado que se desempeña en el área jurídica de Seguridad Pública de Valle de Bravo, narró a MILENIO su rutina diaria. "Estaba un poco pesado levantarse a las 5 de la mañana, hacer el pase de lista e ir a correr hora y media al cerro. Pero valió la pena, porque aprendí cómo es el trabajo de mis compañeros en la operatividad, y eso me ayuda para saber cómo defenderlos en mi área. A las 9 de la noche ya teníamos que estar en la barraca para dormir".

También hubo clases de atletismo, karate (para defensa personal contra un agresor) y marcharon bajo el sol; de ahí que todos llegaron con la piel más tostada de lo normal.

En las clases teóricas se les enseñó a establecer un puesto de control, a respetar los derechos humanos de ciudadanos y delincuentes; a realizar una detención sin rebasar el uso de la fuerza. Pero también aprendieron a hacer correctamente un cacheo (revisión física de personas) y a usar adecuadamente el PR24 (tolete). Los elementos de la Sedena les mostraron también cómo hacer un patrullaje nocturno a pie.

"Ellos tienen una disciplina total y nosotros tuvimos que adaptarnos a ella", cuenta Edu González, policía turístico que tras su experiencia en tierras tlaxcaltecas, bajó diez kilogramos de peso.

"Las primeras semanas fueron para aclimatarnos. Había tres comidas por día, con raciones pequeñas y mucho ejercicio: todos bajamos de peso porque estábamos medio gorditos", dijo.

Antes de este curso, Edu solo tenía estudios de preparatoria y un curso básico de policía municipal que tomó por seis meses en el colegio de Almoloya.

Con tamales y atole

Orgulloso de los resultados, el alcalde de Valle de Bravo, Francisco Reynoso, recibió a su policía el lunes pasado, con tamales y atole. "Llegaron muy motivados a contarnos su experiencia. Todos salieron certificados y tuvimos el honor de que uno de nuestros compañeros recibió el segundo lugar de aprovechamiento de los 13 municipios que asistieron", afirmó.

Ahora Reynoso y su equipo de trabajo analizan cambios en el sistema de seguridad, pues la policía solía trabajar en turnos de 72 horas de trabajo por 72 de descanso; ahora será en turnos de 48 por 48.

A partir de este jueves, los 119 uniformados se reintegrarán a sus labores cotidianas, como son el tránsito, la vigilancia de calles, el resguardo de edificios públicos y de gobierno.

"El Ejército, la Marina, la Policía Federal y la Gendarmería seguirán aquí, les agradecemos todo el apoyo. Pero nuestra policía es municipal y debe seguir haciendo lo propio como corresponde. La salida de esta corporación fue coyuntural, no tuvo que ver con los secuestros que ocurrieron. Su curso con el Ejército ya estaba agendado", precisó el alcalde.

Luego de dos meses de caída económica, Valle de Bravo sigue en recuperación. El alcalde Reynoso aseguró que en el puente de las fiestas patrias la ocupación hotelera fue de 60 por ciento y confió en que sea de 100 durante el puente de Día de Muertos.

Contrario a su dicho, meseros de los restaurantes que se encuentran en el lago turístico de la zona explicaron a MILENIO que apenas el fin de semana pasado comenzó a regresar su clientela.

En las próximas semanas, en la localidad de Colorines, iniciará la edificación de la nueva base de la Marina.