Bares aprovechan y venden alcohol fuera de horario

Algunos bares y restaurantes del municipio mantuvieron la venta de bebidas alcohólicas después de las 18:00.
El municipio de San Nicolás dio permiso de que se vendiera en el estadio.
El municipio de San Nicolás dio permiso de que se vendiera en el estadio. (Jorge López)

San Nicolás de los Garza

La final del futbol mexicano transcurrió con sobresaltos y sorpresas para miles de aficionados Tigres, quienes finalmente pudieron festejar el quinto título en la historia de su equipo en la Macroplaza.

Tal como lo anunció el municipio de San Nicolás de los Garza, un operativo de 2 mil 290 elementos, entre policías estatales, agentes de Tránsito, inspectores, Protección Civil, Fuerza Civil, Policía Militar y seguridad contratada por Sinergia Deportiva se encargaron de la seguridad durante el partido entre Tigres y América.

La venta de alcohol en El Volcán estuvo permitida durante todo el encuentro, así como lo había informado en rueda de prensa el alcalde Víctor Fuentes. Sin embargo, MILENIO Monterrey pudo constatar que algunos bares y restaurantes del municipio también mantuvieron la venta de bebidas alcohólicas después de las 18:00, a pesar de que era domingo y el permiso fue otorgado solamente para el consumo en el interior del estadio.

El restaurante El Botadero, ubicado en la avenida Universidad, a la altura de la estación del Metro Anáhuac, fue uno de los que infringió el reglamento de alcohol durante la final, así lo pudo comprobar MILENIO Monterrey, pues el consumo seguía ya empezado el juego, que inició en punto de las 18:30.

Otro establecimiento que incurrió en la misma situación fue el Zitla-Zicatela, quienes al filo de las 19:00 seguían vendiendo bebidas alcohólicas. Los aficionados Tigres que optaron por acudir a la Explanada de los Héroes, frente al Palacio de Gobierno, para ver el partido, se llevaron una desagradable sorpresa, ya que la transmisión del juego no estuvo disponible.

A pesar de que el Gobierno del Estado nunca anunció que transmitirían el partido, la gente que acudió mantenía la esperanza de que así fuera, ya que una pantalla gigante estaba instalada desde temprana hora.

A gritos de "fuera Bronco", miles de personas reclamaron al gobernador para que pasara el juego en la pantalla, pero se tuvieron que conformar con verlo a través de sus celulares, mientras que otros lo escuchaban con sus audífonos.

Al final, y a pesar de no poder ver el partido en la pantalla, todo fue alegría y festejos luego de que el portero auriazul, Nahuel Guzmán, detuviera el tercer penal de América y proclamara a Tigres campeón del futbol mexicano.