La última oportunidad para identificar los restos de Cocula

Walther Parson, líder del equipo de peritos de Austria que analizó los restos enviados por la PGR, dijo que hay “una ligera posibilidad” con la prueba de Secuenciación Masivamente Paralela. 
Walther Parson, líder del equipo de la universidad austriaca.
Walther Parson, líder del equipo de la universidad austriaca. (Gerichtsmedizin Innsbruck/Lorbeg)

Ciudad de México

Al equipo de medicina forense de la Universidad de Innsbruck le tomó dos meses descubrir que no podrían identificar 16 de las 17 muestras óseas encontradas en el basurero de Cocula que les envió la PGR y que según sicarios pertenecen a los normalistas desaparecidos, pero aún existe un último recurso para identificar los restos.

En entrevista con Milenio por correo electrónico, el biólogo molecular Walther Parson, líder del grupo de forenses de Innsbruck que analizó las muestras óseas, dice que la última oportunidad para identificar los restos es un procedimiento novedoso llamado Secuenciación Masivamente Paralela (Massively Parallel Sequencing).

Luego de que los forenses no pudieron identificar las muestras óseas, Parsons ve "una ligera posibilidad" con el procedimiento de "Secuenciación Masivamente Paralela" (MPS, por su siglas en inglés), que se trata de una nueva tecnología que "podría servir como una herramienta útil para investigar más a fondo estos restos".

Parson explicó que el "MPS tiene un par de ventajas sobre los métodos de ADN convencionales, incluyendo un aumento de la tasa de éxito en el análisis de ADN severamente degradado".

Dijo que el Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Innsbruck tiene más de dos años de experiencia con la tecnología MPS y ya realizó numerosos análisis con este procedimiento tecnológico.

"Los datos experimentales sobre muestras de ensayo demuestran que el nuevo método de secuenciación produce resultados útiles. En un caso en que el análisis de ADN convencional fracasó, la aplicación de la tecnología MPS sería un último intento", dijo.

En su informe sobre el análisis de las 16 muestras óseas, los forenses de Innsbruck dijeron a la PGR que el principal riesgo de usar el MPS "es que los extractos de ADN sean consumidos sin obtener ningún resultado adicional de ADN que ayudaría en el proceso de identificación".

Por eso, como última oportunidad, los forenses de la Universidad de Innsbruck ofrecieron a la PGR "analizar el ADN mitocondrial usando MPS sobre los restos sin costo adicional", propuesta que la institución aceptó. El análisis tomará alrededor de tres meses.

El 13 de noviembre, la PGR envió al equipo de forenses de Parson 17 muestras óseas que fueron halladas en el basurero de Cocula. Una semanas después, los forenses informaron que habían identificado uno de los restos y que pertenecía al normalista Alexander Mora Venancio, pero faltaban 16 muestras por identificar.

El martes pasado la PGR dio a conocer que el Instituto de Medicina Forense de Innsbruck no pudo identificar las 16 de las muestras óseas de Cocula debido a que no se encontró cantidad útil de ADN.

Parson explicó que en las 17 muestras de restos humanos primero se hizo un análisis del ADN nuclear. Con este procedimiento sólo se logró identificar un perfil genético masculino que coincidía con el perfil de Ezequiel Mora Chora y Hugo Mora Venancio, padre y hermano del normalista Alexander.

Posteriormente, los forenses austriacos realizaron a las 16 muestras restantes un análisis de ADN mitocondrial, método que se aplica en "los casos en el que el ADN nuclear no proporciona resultados", pero los resultados fueron negativos porque no se encontró ADN últil.

"Los resultados sugieren que el calor excesivo ha destruido el ADN nuclear y mitocondrial en los restos al menos en un grado tal, que los métodos convencionales aplicados hasta ahora no se pueden utilizar para un análisis exitoso", dijo Parson.