"La gente salió corriendo en llamas"

Vecinos narraron lo sucedido tras la explosión del mercado de pirotecnia, conocido como San Pablito, en Tultepec, que ha dejado hasta el momento casi 30 muertos y 72 heridos.
La explosión se sintió a varios kilómetros a la redonda.
La explosión se sintió a varios kilómetros a la redonda. (AFP)

Tultepec

La tarde clara se vio repentinamente estremecida por un gran estruendo: el cielo se ennegreció por la espesa capa de humo teñida de colores que desató el estallido en cadena de toneladas de pólvora del mercado de pirotecnia de Tultepec, el mayor de México.

La explosión del mercado, conocido como San Pablito y el cual albergaba unos 300 puestos, se registró alrededor de las 14: 50 horas locales en momentos en que había gran actividad de venta de fuegos artificiales para las fiestas decembrinas.

"La gente salió corriendo en llamas, incendiada, niños", narró Walter Garduño, quien estaba cerca del mercado y fue testigo de la tragedia.

La mayoría de los heridos presenta quemaduras en varias partes del cuerpo, algunos en un 80 por ciento, y en otros casos fue necesario realizar traslados por vía aérea a los hospitales cercanos.

"Se empezó a escuchar las detonaciones y pensamos que era un polvorín (taller de fabricación de pirotecnia) cercano", contó Alejandra Pretel, vecina del mercado.

"Estaba afuera paseando a mi perro y de repente se oyeron unas explosiones muy fuertes pero no sabíamos qué era. Pensamos que sería la gasolinería o algo ahí. Pero cuando empezamos a ver la humareda pues vimos que eran los cohetes", dijo por su lado Sofía Bedoya, otra habitante de la zona.

Un hombre de unos 25 años que ayudó en las tareas de rescate, antes que arribaran los servicios de emergencia, aseguró que la explosión pudo sentirse  a varios kilómetros del lugar, por lo que pensaron que todo se debía a un sismo.

"Primero se sintió un fuerte movimiento y después se escuchó un gran estruendo, por lo que salimos de la casa y pudimos observar una gran columna de humo que se alzaba varios kilómetros".

Unas tres horas después de la explosión los bomberos y cuerpos de rescate había logrado controlar el incendio y se buscaban a más víctimas entre un amasijo de láminas y techos calcinados y retorcidos.

Cuando se produjo la explosión "estaba en un horario de venta", detalla sobre lo ocurrido en ese municipio, que en 1997 sufrió una explosión en un taller pirotécnico que dejó tres muertos: un matrimonio, cuyos tres hijos también resultaron heridos, y una tercera persona.

En medio de un intenso olor acre, al caer la noche se escuchaban aún pequeñas explosiones, pero según autoridades de protección civil eran deflagraciones controladas.



jamj