Sicarios se enfrentan y persiguen en Tixtla

Tres civiles resultaron heridos; uno de ellos es trabajador de la Comisión Federal de Electricidad.

Chilpancingo, Guerrero

Un enfrentamiento entre grupos delictivos, que devino en persecución, dejó a por lo menos tres civiles heridos, provocó daños en el Hospital Básico Comunitario de Tixtla, Guerrero, y dejó sin telefonía ni Internet a parte de la ciudad.

Alrededor de las 13.00 horas de este miércoles 4, supuestos integrantes de grupos antagónicos del crimen organizado se encontraron en el acceso sur de Tixtla, cerca del punto conocido como Los Arcos.

Ahí comenzó un intercambio de bala que se prolongó en una distancia de por lo menos 200 metros.

Los disparos alcanzaron a lesionar en forma colateral a por lo menos tres personas inocentes: un ama de casa, el empleado de un cervecentro y un empleado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

En la refriega se utilizaron armas de grueso calibre y al menos 20 proyectiles se impactaron en la fachada principal del Hospital Básico Comunitario, dependiente de la Secretaría de Salud (SSa) y en tres automóviles; un Tsuru, un Nissan y una camioneta oficial de la CFE.

Las tres unidades quedaron con los parabrisas y medallones quebrados, además de perforaciones en puertas, cofres y toldos.

Varias balas dañaron el cableado de Teléfonos Mexicanos (Telmex), lo que dejó sin línea ni internet a parte importante de la cabecera municipal de Tixtla.

La confrontación armada no arrojó como saldo la pérdida de vidas entre los presuntos delincuentes.

Las detonaciones de armas de fuego captaron la atención de personal de la Policía del Estado y del Ejército Mexicano, quienes desde diciembre pasado se mantienen en el resguardo de la cabecera municipal.

Así comenzó una persecución que se extendió hacia las comunidades de Acatempa y Atliaca, en la ruta que lleva hacia el vecino municipio de Mártir de Cuilapan.

A un par de kilómetros de la salida de Atliaca, un grupo de pistoleros que se desplazaban a bordo de una camioneta Suburban color blanca, sin placas de circulación tomó una brecha para tratar de despistar a policías y militares sin conseguirlo.

En ese punto se generó un nuevo enfrentamientos ahora entre personal de seguridad y fuerzas castrenses contra los supuestos sicarios, tampoco registrándose bajas ni detenciones.

Luego de que los civiles optaron por retirarse corriendo hacia los cerros pudieron darse a la fuga, solamente se aseguró la unidad y al menos ocho armas que fueron abandonadas en su interior: cuatro largas y cuatro cortas.


ERM