Con tecnología frenan armas, drogas, plagios y extorsiones

Las cárceles cuentan con detectores similares a los de los aeropuertos de EU e inhibidores de señales que se utilizan en países como Colombia para proteger al presidente.
El área desde donde son monitoreados los internos las 24 horas del día.
El área desde donde son monitoreados los internos las 24 horas del día. (Jesús Quintanar)

Chihuahua

La adquisición de tecnología de punta, igual a la que utilizan los aeropuertos de Estados Unidos para detectar armas de fuego y explosivos, es la misma que se instala paulatinamente en cada uno de los ocho penales de Chihuahua para evitar que externos puedan armar a los reos.

Al entrar a una de estas cárceles, el visitante que acredita su relación de parentesco con el interno debe someterse, primero, al detector Morpho, que sirve para saber si alguien trae alguna droga.

Después, de manera aleatoria se determina qué visitantes pueden representar un peligro, por lo que son llevados a un cubículo, donde está un detector de cavidades, el cual se usa en los aeropuertos estadunidenses de Dallas y Los Ángeles; la imagen que emite es de la persona totalmente desnuda.

Este último detector ha permitido detener a mujeres que ingresaron al Cereso Estatal número Uno, en el municipio de Aquiles Serdán, con cañones de arma de fuego ocultos en la vagina.

A esto se suma que los movimientos de los de 7 mil 342 reos son monitoreados las 24 horas del día mediante más de 500 cámaras conectadas al Centro de Control y Comando Penitenciario (C2) en Aquiles Serdán.

Las cárceles cuentan con inhibidores de señal, bloqueadores que son similares a los que se usan para proteger al presidente de Colombia, que tienen el efecto de crear una burbuja que corta la radiofrecuencia de cualquier teléfono móvil que pueda servir para detonar una bomba.

Eduardo Guerrero Durán, director de la Fiscalía Especializada en Ejecución de Penas y Medidas Judiciales del estado, aseguró que el equipo de vanguardia que han comprado en los tres años y medio recientes les ha permitido frenar el ingreso de armamento y droga, así como abatir los secuestros y las extorsiones que se planeaban desde las cárceles del estado.

"Tenemos tecnología para inhibición (de teléfono) celular colombiana; somos el único estado que la maneja, (ya que) por lo regular los demás (estados) manejan el sistema de inhibición de señal de origen israelita o estadunidense; es tecnología muy distinta, que se utiliza en Colombia, país que pasó por una ola de violencia, caracterizada por bombazos.

"Ellos (los colombianos) diseñaron mecanismos de defensa importantes para el cuidado de sus principales objetivos, y es una tecnología que estamos usando para inhibir señal...(ellos) son los que manejan las burbujas de los altos funcionarios cuando se manejan por tierra; hacen una señal para ir cortando cualquier radiofrecuencia de teléfono celular que pueda servir como detonador de un cochebomba", expresó.

Desde que César Duarte asumió el gobierno de Chihuahua se han realizado 803 intervenciones a los centros penitenciarios; lograron desarticular 13 bandas de extorsionadores y nueve de secuestradores que operaban desde el interior.

Asimismo, se movilizaron a mil 939 internos a centros federales, a 5 mil 302 internos entre las distintas cárceles estatales y se rotaron 852 policías de seguridad y custodia.

También se decomisaron 500 armas de fuego, entre cortas, largas y hechizas; 12 mil 639 cartuchos útiles y 32 granadas de fragmentación y sonido; mil 401 teléfonos celulares, 13 mil 920 puntas, 5 mil 682 litros de alcohol y 3 mil 588 aparatos electrodomésticos

La presente administración primero eliminó el autogobierno y luego despresurizó las cárceles.

Posteriormente, le siguió la reconstrucción de infraestructura, el fortalecimiento de estructura tecnológica, estandarización de procesos y procedimientos, capacitación y fortalecimiento de capital humano y oportunidades de reinserción social.

Otro de los éxitos que permitió retomar el control de las cárceles fue acabar con el "trato preferencial" que anteriores administraciones dieron a ciertos grupos delincuenciales, como ocurrió en la cárcel municipal de Ciudad Juárez.

EL CAMBIO

Jorge Salomé Bisuet Galarza, director del Cereso número Uno, relató que dicho penal estuvo en manos de prisioneros ligados a los cárteles de Juárez y Sinaloa, que andaban fuertemente armados y protagonizaron varias matanzas que llamaron la atención nacional.

Actualmente, comentó, la disciplina y el respeto entre los internos es lo que prevalece, aunque en todo el penal aún quedan huellas de las balas incrustadas en puertas y paredes de los edificios, de la guerra que se vivió.

En ninguna prisión del estado los internos pueden ver de manera directa a las autoridades, ni a los externos que ingresan en días que no son de visita; lo primero que hacen los reos es ponerse de frente a la pared y agachar la cabeza, hasta que reciben la orden de retirarse o esperan a que la visita se retire.

El Cereso es una de las siete prisiones modelo, la cual cuenta con un módulo especial donde se tiene a los enfermos de VIH/sida, a quienes se les da un tratamiento especial.

En ese lugar trabajan criminólogos, trabajadores sociales, psicólogos, especialistas en diferentes ramas de la medicina, enfermeras, además de que cuenta con su propia farmacia.

El lugar es habitado también por secuestradores, extorsionadores, homicidas e integrantes de las pandillas del Barrio Azteca y Mexicles.

Una de la aplicaciones de la reingeniería propuesta por Eduardo Guerrero en los Ceresos locales, son los centros especializados de reclusión para secuestradores y extorsionadores, por lo que en días pasados la Comisión Nacional Antisecuestro estuvo presente para constatar la restructuración del sistema que se ejecuta en la entidad para conocer y tratar de aplicar en otros estados del país.

De igual manera, con el propósito de que los hijos de internas puedan tener atención especializada para su desarrollo, se realizó la semana pasada un convenio con la asociación Pequeños Inocentes Grandes Corazones de Ciudad Juárez, para que se construya una estancia infantil dentro del Centro de Reinserción Social Femenil.