Lleva teatro a escuelas para prevenir la delincuencia

Comandante de la policía, actor y luchador profesional imparte pláticas entre estudiantes de secundaria y prepa.
La propuesta del comandante ha sido bien recibida por los alumnos.
La propuesta del comandante ha sido bien recibida por los alumnos. (Especial)

Ecatepec, Estado de México

Guillermo Arenas es comandante de la policía de Ecatepec, luchador profesional y actor, y decidió transformar una aburrida plática de prevención del delito en una irreverente obra de teatro en la que da vida a un narcomenudista, asaltante y asesino.

El comandante Arenas se acompaña en el escenario por los oficiales Felipe Esguerra, José Guadalupe Rodríguez y el comandante José Luis Miranda. A cada uno le dio un curso de actuación exprés para llevar un crudo mensaje a jóvenes estudiantes de secundaria y preparatoria de los tres polígonos considerados los focos rojos del municipio: Chiconautla, la zona centro y el polígono norte en San Andrés de la Cañada, cerca de la Sierra de Guadalupe.

Arenas tiene un excelente manejo de los estudiantes, pues como luchador profesional en el Toreo de Cuatro Caminos aprendió cómo se debe atrapar y divertir a los espectadores.

En el sociodrama el policía da vida a un asaltante a bordo de un taxi que asesina al chofer con una pistola de salva y a un narcomenudista apodado El Negro, que rápidamente se echa a la bolsa a los jóvenes con su lenguaje explícito:

"A mí no me da miedo actuar ante gente, porque actué en el Toreo, en la Arena México, en la Coliseo y muchas empresas importantes con 20 mil personas; entonces, no me dan nervios y lo de aquí es algo parecido. Yo los hago enojar, reír, sentirse serios, aquí primero como voy envolviendo al chico mediante risa, guasa y al final cambio. Estoy enjoyado por medio de la droga y el otro chico se fue hacia abajo", explica el comandante.

Esta obra forma parte del Programa Nacional de Prevención del Delito (Pronapred) de la Secretaría de Gobernación, debido al incremento de la delincuencia en la zona.

Tan solo en Ecatepec, la Segob ha invertido 107 millones de pesos para la prevención del delito de 2013 a la fecha, de los 249 millones que se destinaron al Estado de México como parte de esta estrategia.

Los cuatro policías que intervienen en la obra de teatro están asignados solo a esta tarea de prevención, pues en 2014 Ecatepec registró una tasa de 36 homicidios por cada 100 mil habitantes, el triple de la media nacional, que es de 13; superando a municipios como Matamoros, Tamaulipas, y Ciudad Juárez, Chihuahua, de acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

"Este programa de 2013 a la fecha ha llegado aproximadamente 36 mil personas, que se han incrementado con este sociodrama que escenifican tres o cuatro veces al día. Ellos son policías y tienen esa formación, se capacitan como tal, pero cuentan con la habilidad de actuar y la finalidad es transmitir a la juventud los programas de prevención especializados", señala Juan José Romero, subdirector del modelo policial de Ecatepec.

Uno de los fragmentos de la obra que más gusta a los estudiantes es cuando El Negro, vestido con una bermuda, botas militares, playera holgada y un gorro aparece presumiendo sus alhajas: "Qué dijiste, ya llego el Justin Bieber, no mames. Soy El Negro y ando vendiendo droga en el barrio y me está yendo muy bien y necesito un chalán.

Te voy a pagar llevándote al antro y después nos robamos unas niñas y bailamos perreo hasta que estén bien pedas", dice El Negro a un estudiante de secundaria que rápidamente se deja influenciar.

El joven se deja influenciar, se convierte en un adicto que al paso del tiempo arroja a su madre por las escaleras de su casa después de una sobredosis y termina en la calle suplicando ayuda. Al reencontrarse con El Negro, éste lo asesina porque debe la cuota.

Miranda es el narrador en la obra y explica las consecuencias de las drogas y el delito: "Es un mensaje verdadero, con la droga no se juega. Si tu pretendes iniciarte en las drogas, piensa las veces que sean necesarias si quieres impresionar a la banda. La puerta de las drogas es muy ancha y un camino que solo tiene tres salidas, el manicomio, la cárcel y el panteón".

Al comandante Arenas lo reconocen más por este personaje que por la máscara de Gran Cuchillo o Pandillero, con el que recientemente ganó en Ecatepec el campeonato de leyendas.

"Ecatepec está muy pesado, se trata de combatir la delincuencia, mediante estos programas, y nos la rifamos", señala.