No soportó que lo cortara y se desquitó con un balazo

El presunto homicida agredió además a la mamá y a la hermana menor de la víctima.
Compañeros de la preparatoria de Alexis Gabriela asistieron ayer a su funeral.
Compañeros de la preparatoria de Alexis Gabriela asistieron ayer a su funeral. (Especial)

México

La violencia que persiste desde el noviazgo puede llegar a tragedias. Así fueron los casos de Alexis Gabriela y Julieta, o de Ana Laura y Lucía. Todas ellas murieron a manos de sus parejas sentimentales que hoy están en prisión.

El domingo pasado Alexis Gabriela estaba en su casa de Monterrey cuando su ex novio Sergio Arturo Alanís llegó y con él una serie de cuestionamientos que finalmente terminaron en una discusión. Al calor de los gritos, el hombre disparó al cuello de la jovencita de apenas 17 años de edad.

Al tratar de defenderla, la mamá y hermana de Alexis Gabriela fueron golpeadas severamente, pero sobrevivieron y hoy son las dos testigos claves para que su agresor sea enjuiciado y sentenciado por feminicidio.

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En la Ciudad de México también ocurren historias de violencia. Julieta comenzó su noviazgo con Sergio Mauricio Negrete, un hombre que, a decir de quienes lo conocieron, siempre sometió a su pareja a decisiones unilaterales. Ella siempre acataba para no discutir.

Así formaron su familia con dos pequeños a quienes Julieta cuidaba de tiempo completo. De la violencia en la que vivía nadie supo nada y de las cicatrices que le dejaban los golpes ella misma se encargaba de ocultarlas hasta que decidió denunciarlo en dos ocasiones, pero el Ministerio Público nunca emitió medidas precautorias para protegerla.

En agosto de 2015, Julieta había decidido abandonar a su marido; sin embargo, antes se dejó convencer por sus amigos para asistir a una fiesta. Aquel día no fue la excepción y Sergio la amenazó de muerte.

Quienes estuvieron con ella esa última noche admiten que era de madrugada cuando regresó a la vivienda que compartía con su aún marido. Después no supieron nada hasta pasados siete días cuando hallaron su cuerpo en un predio de la delegación Tláhuac.

El agresor fue detenido apenas en marzo pasado para ser puesto a disposición del juez penal. Las autoridades judiciales tardaron siete meses en reunir las pruebas para culparlo por la muerte de Julieta.

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Apenas la semana pasada los magistrados del Tribunal Superior de Justicia capitalino confirmaron la sentencia de 37 años de cárcel a Josimar Hernández Mata, un hombre que aplastó el cuello de su concubina hasta asfixiarla.

Todo ocurrió en julio de 2015, ambos estaban en su recámara cuando comenzaron a discutir, los dos se golpearon hasta que por la fuerza física superior el hombre la tiró al piso.

Ana Laura aún trataba de moverse, pero fue insuficiente, en cuestión de segundos dejó de respirar. Ya inerte, su marido la recostó en una colchoneta y salió del domicilio ubicado en la calle Manuel González, colonia La Era, delegación Iztapalapa.

Josimar admitió su responsabilidad y se entregó a las autoridades, su confesión aceleró los tiempos de su proceso en el que finalmente lo declararon culpable de feminicidio.

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Juan Pablo González Arellano es otro hombre que también pasará 37 años en prisión por asesinar a Lucía cuando se dio cuenta de que sostenía una relación extramarital.

El crimen pasional ocurrió el 1 de abril del año pasado en la vivienda que ambos compartían y que se localiza en la calle Benvenuto Cellini, en la colonia Alfonso XIII, en la delegación  Álvaro Obregón.

Aquel día los dos se preparaban para desayunar cuando sonó el teléfono celular de la mujer, lo que alteró al homicida debido a que ella se negó a contestar.

Acto seguido, la víctima tomó el celular y llegó a la sala donde respondió mensajes de texto, por lo que su marido le arrebató el teléfono para revisarlo y comprobar que había una conversación.

Fue entonces que Juan Pablo comenzó a golpear a su esposa a quien sujetó por el cuello hasta asfixiarla y una vez que ya no se movía, tomó un cuchillo con el que le cortó las venas de las muñecas.

Para argumentar que todo había  sido una riña, el hombre también se lesionó, pero los hechos fueron observados por otros familiares que de inmediato pidieron ayuda para detenerlo y presentarlo ante las autoridades judiciales.

CLAVES

DOS MÁS EN SILAO

Dos mujeres fueron asesinadas a balazos en Silao, Guanajuato, dentro de un parador de descanso para traileros. El establecimiento ya había registrado otro ataque el viernes pasado.

El rumor era que en este lugar, de nombre Cachimba Parador Chabelo, no solo se ofrecía comida y descanso para los choferes de tráiler, sino también droga y servicios sexuales. Lo que ya fue confirmado por el subprocurador de Justicia de la región B, César Gasca Toledo.

Apenas habían pasado 30 minutos después de la medianoche del miércoles, cuando Seguridad Pública reportó a dos mujeres fallecidas al interior del establecimiento que se ubica sobre la carretera Silao-San Felipe, a la altura de la colonia Javier Mina.