Semefo de Chilpancingo, con más muertos de los que puede manejar

Tras el hallazgo de las 20 fosas de Zitlala, y el recrudecimiento de la violencia en Guerrero, médicos forenses trabajan tiempo extra realizando necropsias.
El joven perdió el equilibrio, para evitar la caída, se agarró de unos cables de alta tensión que estaban cerca.
Al día se realizan 8 necropsias, con una duración de tres horas cada una. (Milenio Digital)

Ciudad de México

Luego del hallazgo de 20 fosas clandestinas en el municipio Zitala, Guerrero, el Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo enfrenta un periodo de crisis generado por la saturación de cadáveres dejados por la violencia generada por el crimen organizado.

Alejandro Toríz Díaz, coordinador médico del Semefo en Chilpancingo, tiene 25 años involucrado en el ámbito de la medicina forense, y hasta el momento no había enfrentado una crisis de estas proporciones.

En entrevista con Milenio, recuerda que se han vivido momentos complicados, principalmente por accidentes de autobuses del transporte público en los que han fallecido grupos importantes de personas. Sin embargo, sostiene que nunca antes se vivió una acumulación así de cadáveres derivados de acciones en las que se menciona el involucramiento del crimen organizado.

Y es que desde el 22 de noviembre una serie de eventos que han generado más muerte de con la que la capacidad instalada del Semefo de Chilpancingo puede administrar.

Entre los casos que menciona el entrevistado está la recuperación de 32 cuerpos en las 20 fosas clandestinas que se encontraron en el municipio de Zitlala, además de ocho cabezas que estaban contenidos en varias hieleras.

A la par, indicó que se han sumado hechos provocados por la confrontación que sostienen grupos de la delincuencia organizada, principalmente en los municipios de Chilpancingo, Tixtla y Chilapa.

Diariamente, el personal del forense en la capital de Guerrero realiza 8 necropsias. La duración de cada una es de por lo menos tres horas, eso implica que la plancha en la que se realizan dichos trabajos se utiliza todos los días y todas las noches.

En el lugar hay dos refrigeradores que en conjunto tienen la capacidad de albergar más de 200 cadáveres. Algunos de los cuerpos datan de varios meses y no se han podido inhumar porque están en proceso de desahogo de los protocolos que impone la legislación, con la intención de apoyar en la búsqueda de víctimas de desaparición forzada.

Actualmente, la Procuraduría General de la República (PGR) realiza trabajos de odontología forense, criminalística, genética forense, antropología y medicina forense, con la intención de que al ser depositados en gavetas haya un banco de datos que permitan su ubicación para entregarlos a sus familias, en caso de que se les identifique.

El rezago en esa materia, data de varias administraciones, aunque el periodo de crisis se recrudeció a partir del 22 de noviembre.

"Un medico estuvo trabajando ininterrumpidamente los cuerpos durante 24 horas, eso nos ha llevado a tener un retraso para generar las evidencias que necesitan varias familias para cotejar los cuerpos que están a punto de ser identificados", anotó.

Al día, en el Semefo capitalino hay un promedio de diez personas que acuden a tratar de identificar a los cadáveres, aunque en las últimas semanas ya se han presentado en colectivo.


ERM