El Valle mágico que se desencantó por los secuestros

Las ventas de hoteleros, restauranteros y habitantes de ese municipio turístico han bajado un 50 por ciento; esperan que en este puente vacacional regresen los visitantes.
El comisionado General de la Policía Federal, Enrique Galindo, indicó que la misión de la Gendarmería en Valle de Bravo es que quien visite el municipio “lo haga con toda tranquilidad”.
La Gendarmería vigila con fuerzas federales en Valle de Bravo (Cortesía Comisión Nacional de Seguridad)

Ciudad de México

En las últimas dos semanas, restauranteros, hoteleros y habitantes de Valle de Bravo vivieron las consecuencias de secuestros en la zona. Sus ventas bajaron alrededor de 50 por ciento. Ahora sólo esperan que el puente del 15 de septiembre 'reviva' el encanto de este pueblo mágico.

Desde hace 15 días "hubo una disminución de 50 por ciento de nuestros huéspedes. Sólo espantan al turismo de la región", dijo Laura Sánchez, de reservaciones Cabañas El Estribo hotel.

Trabajadores de El Restaurante La Michoacana mencionaron que sus ventas bajaron 60 por ciento desde hace dos semanas, "la gente se espantó, ahora va a tardar varios días en recuperarse".

"Esto es pasajero. Quieren remendar con mandar al Ejército, pero primero ya le dieron en la torre al comercio. Ahorita tiene que levantarse en dos o tres semanas. A ver el 15 (de septiembre) cómo se pone", agregó.

El restaurantero afirmó que el ambiente en Valle de Bravo está tranquilo y que se puede caminar en la noche sin problemas.

El secretario general de gobierno del Estado de México, José Manzur, explicó que en agosto se registraron tres denuncias con seis víctimas, las cuales ya fueron rescatadas.

Mientras que Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la asociación Alto al Secuestro, dijo que en los primeros 15 días de agosto hubo 10 secuestros; en tanto que el presidente de México SOS, Alejandro Martí, explicó que del 4 al 10 de agosto, oficialmente se denunciaron cuatro secuestros con nueve víctimas. El quinto no fue denunciado.

Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante los primeros seis meses de 2014, no se registraron denuncias por el delito de secuestro en Valle de Bravo.

Empleados del portal de promoción turística TodoValle.com explicaron que de lunes a jueves tienen entre 5 mil y 8 mil visitas diarias, pero que a mediados de agosto hubo una baja.

Mencionaron que hoteleros se han quejado por las bajas de 50 por ciento en sus reservaciones.

"Siempre antes de un puente hay como una baja de gente. Mucha gente deja pasar esa semana y se van al puente para quedarse tres días en Valle de Bravo", indicaron trabajadores de TodoValle.com.

El 27 de agosto, al menos 350 elementos de la Gendarmería se trasladaron a Valle de Bravo, para iniciar sus operaciones de seguridad en la zona.

El operativo de la Gendarmería en Valle de Bravo "le ha dado seguridad a la gente, sobre todo porque no están encapuchados", consideraron empleados de TodoValle.com.

"(Los gendarmes son) muy amables, te saludan. La policía estatal tenía una mala fama de una corrupción. A la hora que llega la Gendarmería ahí sí se siente la diferencia. La policía estatal paraba a todo mundo y les pedía para el refresco (dinero). Les daban 20 pesos y ya los dejaban pasar", acusó.

Un vallesano desde hace 30 años, y que trabaja en un hotel de la zona, declaró que las noticias de secuestro afectaron alrededor de 50 por ciento en el hospedaje.

"Exageraron bastante con los secuestros. Afectó a todos. No he visto tanto como lo mencionan las televisoras. La inseguridad está como en todo el país, pero no tan exagerado", dijo.

Afirmó que en estas dos semanas trató de no salir en la noche. Sólo iba de su casa al trabajo y de regreso, pero "como en Valle de Bravo la vida es nocturna por la fiesta hay mucha gente que anda en la noche y no pasa nada".

Valle de Bravo está al oeste del Estado de México. Colinda con los municipios de Ixtapan del Oro, Santo Tomás y Otzoloapan, los cuales están pegados a Michoacán.

En 2005, Valle de Bravo fue declarado Pueblo Mágico, título que se les otorga a las entidades que protegen y guardan su riqueza cultural.