En un año cayó a la mitad el secuestro en Michoacán

A partir del reforzamiento de la unidad especializada contra ese delito, también se logró aumentar el número de bandas detenidas.
La sede de la instancia michoacana, cuya labor fue reforzada con más personal y rescursos.
La sede de la instancia michoacana, cuya labor fue reforzada con más personal y rescursos. (Jorge Carballo)

Michoacán

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), en 2013 la violencia en Michoacán arrojó un saldo de 197 secuestros. Sin embargo, para el año siguiente el número se redujo a la mitad y 49 bandas dedicadas a ese delito de alto impacto fueron desarticuladas.

El estado cerró 2014 en el noveno lugar en materia de secuestro. Entre 2012 y 2013 ocupaba los primeros tres sitios a escala nacional. En lo que va de 2015 se ubica por debajo de los primeros 20 lugares.

La unidad antisecuestros que depende de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán (PGJM) dejó de ser hace un año, en los hechos, una dirección más de la dependencia para dedicarse al combate al secuestro con presupuesto y personal propio, lo que permitió reducir el número de víctimas e incrementar las detenciones. Es decir, mejoró de manera considerable su efectividad. La unidad especializada comenzó a operar con nuevas instalaciones y personal hace cuatro meses.

Renato Sales Heredia, coordinador nacional antisecuestros, resaltó que el caso de Michoacán, donde las cifras de plagios comenzaron a reducirse, se debe a la capacitación del personal de la procuraduría y la infraestructura necesaria.

"Lo que se requiere es dotar a las entidades de la infraestructura y la capacitación necesarias para tratar el tema. Infraestructura y capacitación, pues es claro que un secuestro no se investiga igual que cualquier delito. Es un delito que requiere alta especialización, y en eso estamos", destacó.

Refirió que hay entidades, como Tamaulipas o el Estado de México, que por su incidencia delictiva requieren más unidades antisecuestro. Por ejemplo, en Tamaulipas hay tres pero se requieren al menos seis.

En 2010, la efectividad era de 10 bandas detenidas por 158 víctimas de secuestro, 124 de ellas, liberadas. En 2011 se logró la captura de 11 por 149 privaciones de libertad y 119 rescatadas.

Para el siguiente año se detuvo a 12 bandas responsables del secuestro de 147 personas. Solo 107 lograron recuperar su libertad. En 2013 fueron capturadas 27 bandas responsables de 197 secuestros, de estos, solo 147 regresaron con sus familias.

Para 2014, cuando comenzó a operar la unidad antisecuestros, fueron capturadas 49 bandas y liberadas 83 de las 100 víctimas. En los primeros cuatro meses de 2015 han sido detenidas 13 bandas y liberadas 7 de 11 víctimas. Las bandas que han sido desarticuladas provienen de Morelos, Hidalgo, Estado de México y el Distrito Federal.

El titular de la unidad especializada en el combate al secuestro de la PGJM, Rodrigo González Ramírez, señaló que la apuesta es evitar pagar rescates a las bandas, porque eso fomenta el incremento de ese delito. México es uno de los países en los que aun se paga por un secuestro. Hay países que incluso lo tienen prohibido en su legislación.

Por eso la unidad antisecuestros apuesta por la localización con vida de las víctimas y la captura de las bandas. A partir del uso de tecnología para el rastreo de llamadas y la investigación para dar con los captores.

Las instalaciones de la unidad antisecuestros cuentan con cinco agencias del ministerio público, que dependen de manera directa de esta para agilizar las averiguaciones previas relacionadas con ese delito. En el edificio hay dormitorio para los familiares de víctimas, así como un área lúdica para atender a menores.

Además, se invirtió en la adquisición de tecnología para rastreo telefónico. Peritos especializados se hacen cargo del análisis de video y audio para la ubicación de la víctima, porque "antes esta unidad antisecuestros que contaba con un solo mecanismo tecnológico para operar un secuestro".

Familiares de las víctimas que han logrado recuperar su libertad entrevistados por MILENIO, aseguraron que la atención que recibieron fue muy diferente a lo que hubieran esperado del trato de la policía.

"Como a uno lo tratan aquí es otra cosa, es mentira que policía no hace nada. Nosotros ahorita tenemos una fe ciega en la policía, en esta policía, en este grupo antisecuestros, porque hacen una tarea grandiosa y no hay con qué pagarles", señaló la cuñada de un hombre privado de su libertad en Uruapan.

Pero, la unidad antisecuestros también ha tenido bajas. Dos negociadores perdieron la vida durante los operativos para liberar a las víctimas.

"La unidad antisecuestros es un equipo de grandes seres humanos que saben que pertenecer a una unidad antisecuestros es dar la vida por alguien que probablemente no conocemos", aseguró Rodrigo Ramírez.