Con base en reportes de un periodista, HRW alerta de ejecuciones

La organización dice que un joven de 19 años señaló que la PF abatió a civiles desarmados.
Resguardan rancho en Tanhuato tras enfrentamiento

México

La organización internacional Human Rights Watch (HRW) concluyó, luego de una investigación en la que abundan las inconsistencias, que “existe evidencia” de que elementos de la Policía Federal ejecutaron “extrajudicialmente” a por lo menos 50 civiles este año en poblaciones de Apatzingán y Tanhuato, Michoacán.

De acuerdo con un informe, de apenas siete cuartillas y carente de datos concretos, esa organización estableció que ambos casos se sustentan básicamente en declaraciones de periodistas, entre ellos Carlos Loret de Mola.

En el documento, HRW afirmó que las ejecuciones extrajudiciales se confirmaron gracias a declaraciones escritas y grabadas de algunos testigos, a las que tuvieron acceso a la investigación de un especialista de esa organización, del que, por cierto, no se revela su identidad ni el tiempo que permaneció en México.

En su argumentación, HRW aseguró que el gobierno ha negado los señalamientos de uso ilegítimo de la fuerza letal, lo que ha derivado en que, a más de nueve meses de los hechos de Apatzingán y a cinco meses de los acontecimientos en Tanhuato, ningún policía haya sido consignado por actuación indebida.

“Una y otra vez el sistema de justicia de México ha demostrado ser incapaz o no querer que miembros de las fuerzas de seguridad respondan por los abusos que cometieron”, expresó Daniel Wilkinson, director gerente de la División de las Américas de HRW en la presentación del texto.

El organismo internacional aseguró contar con “testimonios de diversas personas” que se encontraban en el momento de los hechos, las cuales “confirmaron” que policías federales abrieron fuego contra civiles desarmados.

Respecto a lo acontecido en Apatzingán el 6 de enero, HRW señaló que “un hombre de 19 años” confirmó el ataque a los civiles e incluso “aseguró que a dos de ellos les dispararon en la cabeza mientras intentaban resguardarse, para posteriormente colocar armas junto a sus cuerpos”.

Al referirse a los hechos del 22 de mayo en Tanhuato, “un investigador de HRW, que solicitó permanecer en el anonimato”, entrevistó “exhaustivamente” a tres personas que presenciaron los hechos quienes aseguraron que tras la balacera varios policías ultimaron a personas que escapaban o se encontraban ya bajo custodia.

Detalló que “el periodista Carlos Loret de Mola le dijo a Human Rights Watch que las pruebas recogidas por la Procuraduría General de Justicia del Estado corroboran la versión, ya que aseguró haber revisado un documento oficial, que no fue difundido públicamente”, en el cual se detallaron esas conclusiones.

En agosto pasado, Loret de Mola dio a conocer que la investigación en el caso de Tanhuato presentaba una serie de inconsistencias, afirmación que sustentó en una serie de fotografías difundidas por un portal de noticias en las que presuntamente se apreciaba que los cadáveres tenían disparos en la cabeza.