Dijeron que pasaría tres años en prisión, relata comunitario

El comandante de la Policía Comunitaria de Petaquillas, Justino Ocampo Hernández relató cómo fue su detención por la portación de una escopeta calibre 12 en Petaquillas, Guerrero.
Habitantes de Petaquillas bloquean desde las 17:00 horas del lunes la carretera federal México-Acapulco para evitar que personal del Ejército Mexicano ingrese y desarme a los policías comunitarios.
Habitantes de Petaquillas bloquearon la carretera federal México-Acapulco para evitar el desarme a los policías comunitarios. (Cuartoscuro)

Petaquillas, Guerrero

El comandante de la Policía Comunitaria de Petaquillas, Justino Ocampo Hernández fue amenazado con pasar tres años en prisión por la portación de una escopeta calibre 12, la cual utiliza para tomar parte de la lucha contra la delincuencia organizada en la población más cercana a la capital de Guerrero.

Comentó que la mañana del viernes, salió de descanso de Petaquillas con dirección al Ocotito, de donde es originario.

Había pasado la curva de la Virgen, en el tramo que comunica con Mazatlán y avistaba la recta del Salto Valadez cuando un grupo de militares le marcaron el alto.

"Me pidieron que me orillara y lo hice, me bajaron de la camioneta y me subieron al carro de ellos, ya de ahí me llevaron a la delegación de PGR y me hicieron preguntas", relató Ocampo Hernández

Tras confirmar que formaba parte de la Policía

Comunitaria que resguarda Petaquillas desde la madrugada del 31 de enero, le indicaron que lo llevarían a la delegación de PGR y posteriormente sería canalizado a la prisión, en donde pasaría por lo menos tres años.

"En primer lugar me dijeron que la sanción era porque veníamos armados, yo les dije que no se vale porque el delito que estamos cometiendo es defender a la ciudadanía, algo que ellos no lo podían hacer, eso les dio mucho coraje", relató.

Aclaró que nunca fue golpeado, primero lo encerraron en los separos y después lo presentaron ante un Ministerio Público para que declarara, situación a la que se negó.

Diez horas después, cuando inició el trámite para su liberación, solo le pidieron que presentara un certificado que lo acredite como ejidatario, para amparar su estatus de policía comunitario.

También le requirieron la factura de la camioneta que manejaba para demostrar que no era robada, lo demás sería cuestión de esperar el papeleo correspondiente.

Al momento de abandonar la delegación de PGR no le devolvieron la escopeta calibre 12 que utiliza para resguardar su localidad.

En Petaquillas fue recibido con ovaciones, las mujeres le colocaron una cadena de papel en diferentes colores, ratificó su determinación de quedarse en el lugar, pero cuestionó que se les amague con la prisión cuando lo que hacen es un servicio social que la población reclama, seguridad.