Se reabre el debate 'balas por piedras' en la frontera

Patrulla Fronteriza justifica la acción como defensa de sus oficiales, mientras que activistas piden que se vean otras alternativas antes de jalar el gatillo
Elementos de la Patrulla Fronteriza
(Alexandra Mendoza)

San Diego

La muerte de un mexicano que recibió dos disparos por parte de un agente de la Patrulla Fronteriza, derivada de una presunta agresión con piedras, reabre nuevamente el debate sobre si la fuerza letal es justificada en este tipo de incidentes.

A finales del año pasado, una auditoría externa realizada por el Foro de Investigación de la Policía Ejecutiva hizo recomendaciones a dicha dependencia federal, en cuanto a su política de uso excesivo de fuerza.

El jefe de la Patrulla Fronteriza, Mike Fisher, señaló que las normas propuestas son "demasiado restrictivas" y que seguirían utilizando la fuerza letal si sus agentes se encuentran en una situación de vida o muerte.

Pedro Ríos, director del Comité de Amigos Americanos, pidió que dichas recomendaciones hechas por una auditoría externa sean dadas a conocer.

"El revisar ese reporte, el conocer cuáles son esas recomendaciones para entonces ver cómo podría mejorar la política de la Patrulla Fronteriza en casos donde deben usar fuerza letal", expuso.

El activista defensor de derechos humanos reconoció que una piedra puede ser considerada un arma mortal, aunque dijo que los agentes deben analizar otras alternativas antes de jalar el gatillo.

"Una piedra puede terminar con la vida de cualquier persona. Ningún agente de la Patrulla Fronteriza ha muerto por una piedra, eso que quede claro, pero de que puede causar daños severos, eso no tenemos duda", comentó.

Gabriel Pacheco, representante sindical de la Patrulla Fronteriza en San Diego, justificó el uso de un arma de fuego en situaciones donde los oficiales sienten que se encuentran en peligro de muerte, ya sea por una piedra, un vehículo o cualquier otro artefacto que pueda ser utilizado como un arma.

"Estamos entrenados para reconocer esas situaciones, además de disminuir la intensidad e irse del lugar. Si hay un área de escape, probablemente se utilizará la vía de escape. Esto es siempre el último recurso (utilizar un arma) para un agente que está en el sitio cuando está respondiendo a una situación de vida o muerte. Es algo que como agente marcará su vida para siempre, el haber quitado la vida a alguien", expresó.

Indicó que en la mente de todo oficial siempre estará "el volver a casa" de manera segura. Cuando un agente se ve involucrado en este tipo de altercados, reciben tres días de descanso con goce de sueldo para "entender y aceptar" lo sucedido.

La Patrulla Fronteriza reporta un incremento del 70 por ciento de agresiones en contra de sus agentes, aumentando de 77 a 133 en los últimos años. En dicho reporte, la dependencia no especifica a qué tipo de asaltos se refieren.

Por su parte, el gobierno mexicano, en voz de la Cónsul General de México en San Diego, Remedios Gómez, ha hecho un pronunciamiento, en el cual condena el uso de la fuerza letal.

"Es inadmisible el uso de la fuerza letal cuando se trata de procedimientos de control migratorio, y consideramos que es extremadamente urgente que se empiecen a aplicar las sugerencias que múltiples agencias de Estados Unidos han estado haciendo para que no haya el uso de fuerza letal en este tipo de detenciones por cuestiones migratorias", dijo.

Tanto autoridades mexicanas como activistas defensores de derechos humanos insisten en que las recomendaciones hechas por organismos externos a Patrulla Fronteriza sean dadas a conocer, aunque hasta el momento dicha información ha circulado únicamente de manera interna en la corporación.