Las preguntas que el GIEI quería hacer al Ejército

El GIEI quería preguntar a los militares sobre las tareas de inteligencia del C4 y las labores de patrullaje de las fuerzas de seguridad la noche en que desaparecieron los 43 normalistas.

Ciudad de México

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) publicó las preguntas que pidieron a la Procuraduría General de la República hacer a militares del 27 Batallón en un apartado de su segundo informe sobre la desaparición de 43 normalistas.

En el apartado IV, "Preguntas para responder. Declaraciones de militares del 27 Batallón", los expertos de la CIDH informan que pidieron a la PGR entrevistarse con militares debido a que encontraron contradicciones entre las declaraciones tomadas por la Procuraduría a 11 militares.

"Este documento está construido con base en las cuestiones que el GIEI quiso investigar y para lo que no les fue permitida la realización de entrevistas en las diferentes modalidades propuestas (entrevistas directas a militares con o sin la intervención de la PGR)", se lee en el documento.

Luego de que el grupo de expertos del GIEI hizo público su segundo informe sobre la desaparición de los normalistas, el subprocurador de Derechos Humanos de la PGR, Eber Omar Betanzos, dio una conferencia de prensa en la que dijo que la dependencia valorará el cuestionario.

Dijo que la Procuraduría no pudo permitir que el GIEI realizara las entrevistas, debido a que éstas "solo pueden desarrollarse bajo la conducción única del Ministerio Público de la Federación", el cual solicitó al GIEI en diversas ocasiones.

"Es importante destacar que en diversas ocasiones se solicitó al GIEI la entrega del cuestionario que hoy finalmente es público para que la autoridad ministerial lo aplicara en los términos legales conducentes", dijo Betanzos.

¿Qué quería preguntar el GIEI a militares?

Las preguntas que los expertos del GIEI querían hacer a militares se agrupan en 12 temas relacionados con las tareas de inteligencia del C4 y las labores de patrullaje de las fuerzas de seguridad en la noche en que desaparecieron los 43 normalistas.

El informe señala que antes de su llegada a Iguala los normalistas fueron monitoreados en el C-4 y que dos agentes de inteligencia, denominados OBI y soldado M, fueron enviados a las afueras de Iguala.

Respecto a las actividades de vigilancia del agente OBI, el GIEI pidió preguntar: ¿qué seguimiento se dio a las actividades de seguimiento e inteligencia que estaba dando? y ¿cuáles fueron las informaciones transmitidas y las acciones tomadas en el momento en que empezó el ataque con armas de fuego a los normalistas en la calle Galeana y Juan N. Álvarez.

Según el informe, el agente OBI declaró haber informado a las 21:40 horas sobre el robo de dos autobuses por parte de los estudiantes, que estos tiraron piedras y "hubo detonaciones". Los expertos pidieron preguntar ¿cuáles fueron las órdenes dadas después, justo en el momento en que se daba el ataque a los normalistas?

En cuanto a la actuación del soldado M, los expertos preguntan: ¿qué órdenes recibió y dónde se dirigió posteriormente cuando los dos autobuses estrella de Oro se dirigieron a la estación de autobuses de Iguala?

Según el informe, el control de las cámaras del C-4 quedó bajo el control de militares y se realizó un monitoreo de varias patrullas municipales que llevaban civiles en la parte trasera, también que el C4 informó a la policía de Huitzuco de los acontecimientos.

En el reporte, los expertos del GIEI preguntan por qué la Sedena controlaba la información del C4 de forma reservada y cuál fue la actuación de los militares ante el reporte de una persona muerta en la zona industrial.

Según el informe del GIEI, el Ejército sabía que un grupo de normalistas había sido bajado de los autobuses a partir de información proporcionada por un agente de inteligencia que estuvo en el lugar de los hechos.

Por el testimonio, el GIEI pidió preguntar ¿qué indicaciones se dieron en ese momento?, ¿qué seguimiento tuvo la orden? y por qué los militares no preguntaron por los estudiantes en la comandancia a pesar de que dos patrullas sí pidieron información sobre una motocicleta abandonada en el lugar de los hechos.

En el reporte de la PGR se informa que la motocicleta abandonada por un agente de inteligencia no pertenece a los vehículos oficiales de la Sedena, por lo que el GIEI cuestiona, ¿si un agente de inteligencia puede trasladarse en vehículos particulares?

El agente M tomó algunas fotografías de la zona del Palacio de Justicia durante el ataque a los normalistas, sin embargo, el material no fue proporcionado, por lo que los expertos pidieron preguntar sobre el destino de las fotografías, si habitualmente se utiliza un teléfono personal para hacer trabajos de inteligencia y si existe algún video de esos eventos.

Dos testigos entrevistados por expertos del GIEI dijeron que al día siguiente de los taques, una patrulla militar fue al Hospital Cristina a recoger las grabaciones que existieran de las cámaras de la clínica, por lo que los expertos se preguntan: ¿quién realizó dicha acción y por qué?, ¿Por qué uno de los médicos de la clínica visitó el 27 Batallón para hablar con las autoridades militares y qué temas se abordaron?

Además, el grupo de expertos del GIEI pidió que se informara sobre el patrullaje de vehículos dos horas después de los hechos y la forma en que el 27 Batallón tuvo conocimiento de la sustracción del quinto autobús.

En junio del año pasado, la PGR integró al informe de inteligencia la declaración de un marino que dijo que un elemento del 27 Batallón es traficante de armas para el grupo Guerreros Unidos; sin embargo, no se ha realizado ninguna diligencia de investigación, al menos que haya quedado consignada en el expediente.