“Me enfermé de cargar años de tristeza, rabia y coraje”

Margarita Santizo pidió ser velada ante la Segob para denunciar que no buscaron a su hijo, policía federal desaparecido en 2009.
La señora murió de cáncer en el hígado y durante cuatro años indagó el paradero de Esteban sin éxito.
La señora murió de cáncer en el hígado y durante cuatro años indagó el paradero de Esteban sin éxito. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

Margarita Santizo quiso castigar lo que ella llamó la indolencia de las autoridades con un hecho macabro. Frente a la Secretaría de Gobernación permaneció su féretro casi seis horas en protesta porque en más de cuatro años nunca le dieron pistas sobre el paradero de su hijo Esteban Morales Santizo, policía federal desaparecido el 3 de diciembre de 2009, cuando fue comisionado a Lázaro Cárdenas, Michoacán.

“Me enfermé de cáncer de estar cargando años de tristeza, rabia y coraje”, decía una manta al pie del féretro, colocado en la calle de Bucareli frente al Palacio de Cobián, donde despacha el secretario Miguel Ángel Osorio Chong. Una negociación con Gobernación evitó que el velorio se prolongara toda la noche. Después de las 7 de la noche, el cura Alejandro Solalinde acudió a ofrecer una misa de cuerpo presente, para después trasladarlo a Chalco.

Dos arreglos florales y una docena de veladoras fueron colocados en el sitio donde Margarita pidió ser velada para denunciar que las autoridades nunca buscaron a su hijo. También había una foto de ella, pero sobresalía la manta con las sentencias contra los funcionarios del gobierno federal y un pliego con la fotografía de su hijo uniformado y portando un fusil, así como una imagen de ambos abrazados.

Después de las 2 de la tarde, en una operación bien planificada, el factor sorpresa permitió que un grupo de familiares encabezados por Teresa Morales, hija de Margarita, e integrantes del Movimiento por la Paz llegaran hasta la calle de Bucareli, permanentemente vigilada por policías federales, quienes después de la instalación del velorio cerraron las calles.

El deseo era permanecer ahí toda la noche y velar el cuerpo de Margarita, pero un par de horas más tarde Julio Hernández Barroso, integrante de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, negoció para que cerca de las 7 de la noche llegara al plantón-velorio con la promesa de que, en no más de 15 días, Teresa recibirá, en un encuentro con el procurador Jesús Murillo Karam, un avance de las investigaciones. También se reunirá con la subsecretaria Lía Limón, quien continuará la búsqueda de su hermano Esteban.