Es plausible que la sociedad se defienda, afirma Zambrano

Llama a preservar la seguridad. El paso siguiente es la institucionalización para evitar cuerpos armados fuera de la ley, dice.
Federales acompañaron a los guardias civiles en su arribo al municipio.
Federales acompañaron a los guardias civiles en su arribo al municipio. (Héctor Téllez)

México

Jesús Zambrano, dirigente nacional del PRD, se refirió a la entrada  de las autodefensas en Apatzingán, acompañadas por fuerzas federales, y opinó:  “todo lo que ayude a la incorporación de la sociedad en la defensa de sus propios intereses por las vías pacíficas y que lleve a la reinstalación de la normalidad en toda esa región es absolutamente plausible. Yo diría qué bueno que estén pasando este tipo de cosas”.

Señaló que ésta es solo la parte punitiva del problema, pero que hace falta ver qué sucede con la seguridad en la región, una vez que se retire el Ejército y queden desarmadas las autodefensas. “¿Regresarán los templarios y será una pesadilla redimensionada, remasterizada? Eso es lo que no debe suceder”, cuestionó.

Dijo además que debe cuidarse que se den las condiciones para las elecciones de 2015, porque de lo contrario “todo esto será llamarada de petate, va a ser solamente flor de un rato y no vamos a tener más que a la vuelta de unos meses la película que ya vimos”.

Antes, cuando aún no se concretaba la entrada de las autodefensas a Apatzingán, el líder perredista dijo que “pareciera que las fuerzas federales siguen requiriendo a las autodefensas para entrar a limpiar de delincuentes las poblaciones más importantes de la zona de Tierra Caliente”.

Entrevistado al acudir al informe de la diputada Alfa González, Zambrano dijo que fueron las autodefensas quienes propiciaron que el Estado se hiciera presente en esa entidad y que ahora lo que debe hacerse es la regularización e institucionalización para que no existan cuerpos armados más allá de los que establece la ley.

Dijo también que el gobierno federal informa casi todos los días de detenciones en ese estado, pero que no se trata de los capos, sino de “limpiabotas”.