Ya no más pesquisas solo con testigos protegidos

Da de baja a tres y se queda con 11, cuya situación será revisada al menos cada trimestre a fin de determinar su continuidad.

México

La Procuraduría General de la República (PGR) dio de baja a tres de 14 testigos colaboradores o “protegidos” y ordenó que ninguna averiguación previa se sustente solo con dichos de las 11 personas que quedan, porque el agente del Ministerio Público Federal está obligado a reunir otros elementos para sustentar sus investigaciones ante tribunales federales.

Ahora, por lo menos cada tres meses la dependencia revisará la utilidad de las declaraciones en los procesos penales en los que intervienen los 11 testigos, así como su comportamiento y disponibilidad para que se determine la pertinencia de su continuidad.

De acuerdo con información de la PGR, en 2013 se desembolsaron 19 millones 919 mil 335 pesos para mantener, dar protección y alojamiento a estas personas. En los primeros seis meses de 2014 gastaron 11 millones 781 mil 617 pesos.

En los 12 años en que gobernó el PAN la institución erogó más de 178 millones 261 mil 615 pesos para mantener a los testigos que colaboraron en diversas pesquisas.

Los 11 testigos con que se quedó la PGR es la cifra más baja registrada en los últimos años, de personajes que usan nombres claves y que formaron parte de la delincuencia, quienes a cambio de diversos beneficios, entre ellos no ser encarcelados y vivir incluso en instalaciones militares, bajo otra identidad, delataron a líderes de cárteles del narcotráfico.

En el pasado sexenio, esta figura fue usada de manera recurrente y los delincuentes “arrepentidos” rindieron declaraciones falsas —incluso a petición del Ministerio Público—, las cuales llevaron a prisión a militares, autoridades de la PGR, de la extinta Secretaría de Seguridad Pública y abogados inocentes.

En ese periodo, la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) era operada por militares, que ahora enfrentan juicios o que han sido relegados de puestos clave.

En sesión de trabajo, el Comité de Evaluación de los Lineamientos para la Protección de Testigos Colaboradores de la PGR analizó la situación que guardan los testigos protegidos que forman parte de dicho programa.

Como resultado de este análisis, el comité decidió dar de baja a tres de los 14 testigos colaboradores.

El comité destacó que en administraciones pasadas, basar las investigaciones en el uso de testigos colaboradores o protegidos llegó a convertirse en una práctica recurrente, sin algún otro sustento.

Ante esta situación, la procuradora general de la República, Arely Gómez, instruyó tomar medidas para evitar abusos en el empleo de esta figura.

Para la investigación de los delitos del orden federal, de 66 testigos colaboradores registrados en 2012, se pasó a 53 en 2013, 40 en 2014 y actualmente solamente los 11 reportados.

Esto es, en los tres años recientes se han disminuido los testigos colaboradores en 83.33 por ciento. Y en lo que va de la administración de Arely Gómez, es decir, de marzo a la fecha no se ha incluido a nadie en dicho programa.

En mayo de 2013, la entonces subprocuradora Jurídica y de Asuntos Internacionales, Mariana Benítez, informó que la PGR aún no determinaba a cuántos testigos colaboradores iban a investigar por mentir en los casos del general Tomás Ángeles Dauahare y Noé Ramírez Mandujano, ex titular de la Seido.

Dijo que hasta el momento solo se integraba una averiguación previa contra el testigo con nombre clave Jennifer (Roberto López Nájera), quien se encuentra bajo protección de Estados Unidos y quien desató una persecución contra diversos servidores públicos con sus declaraciones en la malograda “Operación Limpieza”.

Otros testigos que usó la pasada administración contra Ángeles y Ramírez Mandujano son: José Alberto Pérez Guerrero, con nombre clave Felipe; Fernando Rivera Hernández, Moisés; Milton Carlos Cilia Pérez, Saúl, y Roberto García García, David, entre otros.



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