Pasajeros se llevan susto por fallido intento de aterrizaje

Las condiciones meteorológicas impiden aterrizar a avión que tiene que levantar el vuelo nuevamente para dirigirse, primero a Saltillo, y luego a Ciudad Victoria, donde finalmente desciende.

Apodaca y Monterrey

Un gran susto fue el que se llevaron anoche pasajeros de un avión procedente de la Ciudad de México, cuando la aeronave no pudo aterrizar en el Aeropuerto Internacional Monterrey, y en medio de turbulencias, volvió a levantar el vuelo para dirigirse, primero a Saltillo, y luego a Ciudad Victoria, lugar en donde aterrizaron.

Después de unas tres horas, el avión de la línea Volaris se trasladó a Monterrey y llegó sin problemas alrededor de las 03:00 de este domingo.

Pasajeros entrevistados narraron que, aproximadamente a las 22:00 del sábado, el avión iba a aterrizar, sin embargo en el descenso entraron en la tormenta y se sintió movimiento de la aeronave.

Agregaron que el piloto volvió a levantar el vuelo y se sintió un zigzagueo causando el temor entre los pasajeros, pues esta situación duró aproximadamente 25 minutos.

"Al momento que estaba saliendo el tren de aterrizaje, se pone todo nublado, todo negro, y empiezan a salir truenos (rayos) y no controla bien el avión, y se escuchan las turbinas a todo lo que da, y empieza a subir otra vez, pero al momento de subir, empieza a haber zigzag, zigzag.

"Todas las personas gritando, los niños llorando, una señora ya grande tenía diabetes y fue la que se puso muy, muy, muy mal. Gracias a Dios y gracias a la pericia del piloto, todos volvimos a nacer", expresó el pasajero Édgar Mayen.

En entrevista con Azucena Uresti para Telediario Fin de Semana, Édgar Mayen añadió que les dijeron que iban a aterrizar a Saltillo y les recordaron las medidas para un aterrizaje forzoso.

"Que nos quitáramos las corbatas, las plumas, los zapatos (...) tratan de aterrizar en Saltillo, pero no pueden, porque está igual, y nos mandan a Ciudad Victoria, pero ahí en Ciudad Victoria, el avión se quedó sin turbosina, y cuando va aterrizando se ven las patrullas, los militares ahí al lado, en la pista", dijo Mayen.

Mencionó que una vez que aterrizaron, el piloto, de quien dijo se veía experimentado, les confesó que nunca en su carrera le había pasado una experiencia similar.

"Ahora uno ve la vida de manera diferente, todas las personas que estaban ahí le dieron gracias a Dios y aplaudieron al piloto y copiloto, porque gracias a ellos estamos vivos, porque si no, no lo estuviéramos contando ahorita", concluyó.