ONU y CNDH: dramática, la crisis de violencia en Guerrero

El Alto Comisionado para la ONU en materia de derechos humanos, Jan Jarab, consideró que el estado necesita más apoyo de la Federación.
El Alto Comisionado de la ONU en materia de Derechos Humanos, Jan Jarab (der), y el primer visitador de la CNDH, Israel Eslava (izq).
El Alto Comisionado de la ONU en materia de Derechos Humanos, Jan Jarab (der), y el primer visitador de la CNDH, Israel Eslava (izq). (Rogelio Agustín)

Chilpancingo, Guerrero

El problema de desapariciones forzadas, asesinatos impunes y desplazamientos por la violencia en Guerrero es "dramático", según representantes de la ONU y la CNDH.

Así calificaron la emergencia que vive el estado el representante del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en materia de Derechos Humanos, Jan Jarab, y el primer visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Israel Eslava.

Durante tres horas, el representante de la ONU en México y el funcionario de la CNDH sostuvieron una reunión a puerta cerrada con representantes del colectivo "Siempre Vivos", en la cabecera municipal de Chilapa de Alvarez.

Tras escuchar las inquietudes e inconformidades de los familiares de personas desaparecidas y asesinadas, los representantes de ambos organismos reconocieron que es "preocupante" el amplio margen de impunidad que tiene el crimen organizado.

Los funcionarios se habían reunido la noche anterior con el secretario general de Gobierno de Guerrero, Florencio Salazar Adame, quien les mostró datos estadísticos relacionados con desaparición de personas, en los que se desprenden números oficiales que calificaron como "dramáticos".

Antes del encuentro con el responsable de la política interna en la entidad, los representantes de la ONU y la CNDH estuvieron en ciudades como Iguala, Chilpancingo, y el puerto de Acapulco, para reunirse principalmente con las víctimas.

El drama de Guerrero

Jan Jarab de primera instancia manifestó que el fenómeno de las desapariciones no debería existir, como tampoco la dilación que existe en las investigaciones cuando se presentan las denuncias correspondientes.

Indicó que las autoridades deben hacer todos los esfuerzos necesarios para ubicar a los desaparecidos con vida, lo que en la mayoría de los casos no sucede.

"El gobierno reconoce 409 desapariciones en el estado de Guerrero; sólo en Chilapa existe un registro de 150 de 2013 a la fecha", señaló el representante del Alto Comisionado, "sí es un problema dramático si hay 150 desaparecidos en tres años en un sólo municipio".

Consideró positivo que el gobierno reconozca el problema, pero lamentó que no haya medidas que estén a la altura del problema.

Como ejemplo puso el hecho de que la Fiscalía General del Estado (FGE) cuenta con una unidad especial integrada por cinco agentes del Ministerio Público que se encargan de recoger las denuncias y darles el cauce correspondiente.

Esa cantidad de agentes del MP incorporados a la unidad, que atiende tantos casos en un problema tan complicado, genera la percepción de precariedad y debilidad ante la dimensión del fenómeno, comentó.

Por esa razón, destacó que la ONU y la CNDH están solicitando a las autoridades que incrementen las medidas encaminadas a recuperar a los desaparecidos, primeramente con vida, y luego al menos se recuperen los cadáveres para darles sepultura.

Ismael Eslava, destacó que de primera instancia se cierra filas entre CNDH y ONU para captar la atención a favor de las familias que son víctimas de desaparición, así como de homicidios que no se han esclarecido.

En segundo lugar ambos organismos –dijo– buscan el contacto directo con las familias de las víctimas, que de manera recurrente se quejan de dilación en las indagatorias, lo que en consecuencia lleva hacia el no esclarecimiento y la impunidad.

El tercer punto de la misión conjunta es reunirse con las autoridades para señalar con precisión cuales son los puntos que generan controversia.

Entre otras cosas, también refirió que hay consecuencias económicas muy severas para las familias de las personas que no se encuentran, aspecto que no se ha atendido de forma contundente.

También mencionaron el flanco no atendido en cuanto al desplazamiento forzado de familias, las que son expulsadas de sus comunidades por el crimen organizado, ya que se niegan a ser esclavizados y son despojados de sus casas y demás propiedades.

"Nos preocupa la debilidad institucional que ya mencionamos, además de que hace falta mayor coadyuvancia por parte de la Federación, lo que implica un involucramiento más directo de la PGR en los casos en los que interviene el crimen organizado", apuntó el enviado de la ONU.


ERM