Aún ocultas, las dimensiones del secuestro en Nuevo León

 El peor año para el estado fue 2012, según las cifras oficiales de la PGJE.
Este año se ha reportado la detención de distintas bandas.
Este año se ha reportado la detención de distintas bandas. (Archivo)

Monterrey

Mientras paseaba por un parque en San Nicolás, Ramiro nombre ficticio para proteger su identidad fue plagiado por un grupo de hombres armados. Su caso no estaba planeado: lo confundieron, pero ya una vez privado de su libertad, le exigieron 100 mil pesos para dejarlo ir.

Tras horas que resultaron angustiantes para él y su familia, en las que incluso se dio por muerto al no tener esa cantidad, fue liberado cuando sus captores recibieron un auto, pantallas, dinero y joyas.

Corría 2011, el segundo peor año en materia de secuestros en Nuevo León con 51 denuncias, sólo por debajo de las 61 que se recibieron un año después.

De 1997 a febrero del 2014, en la entidad se reportaron 261 secuestros, según estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (www.secretariadoejecutivosnsp.gob.mx).

Sin embargo,  el tamaño de la llamada cifra negra, es decir, aquellos delitos que no se reportan, es enorme, como lo revela la propia autoridad y organismos intermedios, como Isabel Miranda de Wallace, presidenta de Alto al Secuestro.

“Yo creo que (la cifra está) muy alejada, porque en términos generales el propio coordinador (anti secuestros, Renato Sales) ha dicho que por cada 11 secuestros, sólo se denuncia uno, además aunado a lo que el INEGI presentó en su encuesta de victimología... sí está muy distante la realidad de lo que reportan”, sostuvo.

Según esta lógica, en Nuevo León se habrían perpetrado 2 mil 871 plagios en el transcurso de los últimos 17 años, entre 1997 y 2014, cantidad que se acerca más a la realidad que día a día se comenta en la sociedad regiomontana.

El secuestro es, además, el delito que más lacera a los ciudadanos. Estudios como el desarrollado por CIDAC, Centro de Investigación para el Desarrollo, dan clara muestra de ello.

Para elevar un punto porcentual la percepción de inseguridad de la comunidad, se requieren 103 robos de vehículo con violencia, 100 asaltos a transeúntes, 19 casos de extorsión, 5 homicidios dolosos, pero sólo 2 denuncias de secuestro.

Hace una semana, la Procuraduría de Justicia dio a conocer la desarticulación de una banda de plagiarios que operaban en la región citrícola. Uno de los 6 detenidos, Patricio Flores Rocha, era director de Panteones en el municipio conurbado de Santiago.

Este hecho comprueba que el negocio se ha diversificado.

“Estamos ante el fenómeno que tenemos dos tipos de secuestro a grandes rasgos, uno que lo perpetra la delincuencia organizada (...), hay otros que son de chavos, de jóvenes que se están organizando y que desgraciadamente no tienen idea de lo que están haciendo, secuestran por un monto muy bajó pero impacta a una mayor cantidad de personas”, apuntó Wallace.

Nuevo León goza en estos momentos de reconocimiento nacional, junto a Puebla y Chihuahua, por el éxito de sus unidades antisecuestro, pero los involucrados en el tema advierten que aún falta mucho por hacer.

“No estamos hablando que ya no exista el problema en Nuevo León, creo que Nuevo León tiene que seguir avanzando, tiene que seguir fortaleciéndose y tiene que acabar con ese flagelo hasta que no exista ninguno como es el caso de Chihuahua”, concluyó Miranda.

Pese a ello, reconoció que el estado ha avanzado en este objetivo, lo que permitió que saliera del top 5 de entidades con mayor incidencia de plagios.