Penal de alta seguridad del DF, conectado a sistema de inteligencia nacional

Se invirtieron $534 millones para dotarlo de tecnología de punta.

México

El Distrito Federal tendrá nuevo penal de alta seguridad. Se trata del Centro Varonil de Seguridad Penitenciaria, construido verticalmente y acondicionado con tecnología de punta, que permitirá a las autoridades enviar información a Plataforma México, que es un sistema de datos de inteligencia para combatir y prevenir la delincuencia.

En esta nueva cárcel, ubicada atrás del Reclusorio Varonil Norte, en la delegación Gustavo A. Madero, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del DF tiene como propósito evitar los vicios e irregularidades existentes en otras cárceles.

Así, los internos que lleguen a partir de diciembre próximo serán sujetos a vigilancia permanente no solo de custodios, sino a través de cámaras de circuito cerrado, sistemas biométricos y un reglamento que no permitirá el libre tránsito.

Las actividades serán programadas según el perfil del reo, quien podrá tomar el sol y realizar deportes al aire libre solo por algunos minutos. Sus horarios de comida, descanso, trabajo, capacitación y estudio serán controlados.

El subsecretario del Sistema Penitenciario del DF, Hazael Ruiz Ortega, informó que los reos tampoco podrán ingresar alimentos a sus estancias, las cuales están habilitadas con tres camastros y un baño con muebles metálicos antimotines.

El penal fue construido con una inversión de mil 604 millones 334 mil 925 pesos, en una superficie de 72 mil metros cuadrados donde hay dos dormitorios con capacidad para mil 536 reos.

Además está diseñado con un enfoque sustentable, pues tiene un procesador de desechos capaz de limpiar todos los residuos que se generan en el interior, así como un sistema de captación de agua de lluvia, una planta de tratamiento y calentadores solares.

Sin embargo, por ser un penal de alta seguridad, una tercera parte de la inversión (534 millones de pesos) fue para adquirir la tecnología de punta que se vislumbra desde la aduana de ingreso.

Ahí existen arcos detectores de metales, las puertas son de acero que se abren con el sistema biométrico (huella digital) y son controladas por computadoras.

Los visitantes serán objeto de revisión corporal y con detectores de rayos X para ubicar el posible ingreso de droga en las cavidades anal y vaginal, similares a las que se usan en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Además hay inhibidores de telefonía celular que impiden cualquier comunicación con el exterior. Botones de pánico, detectores de humo y más de 380 cámaras de circuito cerrado.

"Es un centro que consideramos de alta seguridad donde habrá mucho orden, habrá cronograma de actividades, donde los accesos están programados, contamos con un equipo tecnológico para detectar sustancias y objetos prohibidos desde el ingreso", dijo Ruiz Ortega.

La arquitectura permite a las autoridades tener el control de todo el dormitorio desde la exclusa de control. Los custodios se comunicarán con los reos a través de interfón y tendrán visión total de todas las celdas.

Los reos trabajarán en dos talleres con horario y salario fijos. El penal tiene tortillería, lavandería y panadería.