Desalojan hospital mental; esperan a niños de Zamora

Reubican a 81 pacientes y empleados. Decenas de hombres remodelan la institución ubicada en Tarímbaro.
Uno de los policías que resguardaron la sede del nosocomio durante los trabajos de remoción.
Uno de los policías que resguardaron la sede del nosocomio durante los trabajos de remoción. (Quadratin)

Michoacán

Pacientes y empleados del  Centro Michoacano de Salud Mental (Cemisam) en Tarímbaro fueron desalojados la madrugada del viernes y, de acuerdo con algunos funcionarios consultados, se espera que en los próximos días arriben algunos de los niños rescatados del albergue de La Gran Familia, del municipio de Zamora.

Elementos de la Policía Estatal y personal del Sistema DIF Michoacán realizaron el desalojo, por lo cual 81 pacientes y empleados fueron reubicados.

El desalojo fue tan imprevisto, que decenas de pacientes arribaron por la mañana con la finalidad de buscar consulta; sin embargo, les avisaron que la institución se había cambiado de lugar.

El Cemisam se ubica en la zona conurbada de la capital michoacana, cuenta con una extensión aproximada de cuatro hectáreas, en las que trabajan decenas de hombres en las tareas de remodelación e instalación de dormitorios con cientos de camas.

El inmueble estuvo resguardado por los elementos de la Policía Estatal, quienes impidieron el acceso a los representantes de los medios de comunicación. 

Algunos empleados indicaron que de manera sorpresiva arribaron los policías y el personal del DIF para desalojarlos, con el argumento de que se trataba de una orden federal.

Carlos Aranza Doniz, secretario de Salud de Michoacán, afirmó en conferencia de prensa que será el gobierno del estado el encargado de dar los pormenores de las acciones en el Cemisam y dijo desconocer si será el lugar donde sean llevados los menores de La Gran Familia.

SOLICITARÁN AMPARO

Mientras, en Guadalajara, Juan Manuel Estrada, presidente de la fundación FIND para la Localización de Niños Desaparecidos, anunció que solicitarán un amparo contra la determinación de la PGR de no procesar a Rosa del Carmen Verduzco, Mamá Rosa, por las condiciones en las que fueron localizados cientos de menores en el albergue La Gran Familia.

La intención, explicó, es que la mujer sea sometida a varios exámenes psicológicos en los que se pueda determinar su salud mental, además de que enfrente un careo con los menores que la señalan por maltrato físico.

“Ella, en todas las entrevistas que ha tenido, ha reconocido el tipo de delito (del que se le acusa). Las violaciones graves a los derechos humanos no prescriben y en ese sentido vamos a alegar que hubo delitos de lesa humanidad”, explicó.

Con datos de: Jorge Martínez