Niño baleado por sicarios continúa grave

Hasta ahora no han identificado a los responsables del crimen que además cobró la vida de su hermana de 13 años.

Monterrey

El niño de nueve años que resultó herido durante un ataque a balazos en contra de una familia en Los Ramones, continúa grave en el hospital Universitario.

Sebastián presenta por lo menos cuatro impactos, uno de ellos en la cabeza, por lo que permanece inconsciente, sedado, mientras los médicos realizan esfuerzos para mantenerlo estable.

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Al mismo tiempo, la pequeña Ana Laura, de 13 años, quien falleció durante la agresión, fue despedida ayer en un panteón de aquel municipio del oriente del estado.

Las autoridades ministeriales prosiguen con las investigaciones, pero hasta ahora no han identificado a los responsables del incidente que cobró la vida de la menor, y mantiene en estado crítico a su hermanito.

Los primeros indicios hacen suponer que el motivo del ataque fue el intento de robo de la camioneta de la familia, una pickup de doble cabina, la cual era conducida por la madre de los afectados.

La señora resultó ilesa, al igual que el menor de sus hijos, de 6 años, pese a que en la persecución ella perdió el control del volante y volcaron.

Una línea que también siguen los investigadores es la que corresponde a la labor del alcalde de Los Ramones, Rosendo Galván Medina, 'El Güero Lomas', tío de la ahora occisa, y cuñado del ama de casa.

Los agentes tratan de averiguar si se trató de alguna represalia o venganza de un grupo delictivo, por las acciones del edil o del resto del Ayuntamiento.

Estos hechos ocurrieron durante los primeros minutos del 3 de diciembre en la carretera que va de Los Ramones a Estación Lomas.

La familia regresaba a casa, en la citada comunidad, cuando comenzó a ser perseguida por varios desconocidos que viajaban en otra camioneta y en un auto.

Luego de que la señora desobedeció la indicación de que se detuviera, los delincuentes comenzaron a dispararles, hasta que ella perdió el control del volante y terminaron volcados a la altura del panteón.

Los maleantes huyeron tras abandonar el coche. La señora les llamó a sus familiares y trasladaron a los dos menores heridos a una clínica de Cadereyta, a donde Anita llegó sin signos de vida.

fsad