Mustang no es de víctimas de homicidio en la Narvarte

El vehículo modelo 2006 en el que huyeron los presuntos homicidas de Rubén Espinosa, Nadia Vega y Yesenia Quiroz y de otras dos mujeres, está a nombre de Sergio Cervantes Conde.
En el departamento ubicado en el 1909 de la calle Luz Saviñón, los cuerpos de las víctimas se encontraban en diferentes partes del lugar.
En el departamento ubicado en el 1909 de la calle Luz Saviñón, los cuerpos de las víctimas se encontraban en diferentes partes del lugar. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

El vehículo Ford Mustang modelo 2006 en el que huyeron los presuntos homicidas de Rubén Espinosa, Nadia Vega y Yesenia Quiroz y de otras dos mujeres en la colonia Narvarte, no pertenece a ninguna de las víctimas ya que en el Registro de control vehicular de autos particulares del gobierno del Distrito Federal está a nombre de Sergio Cervantes Conde.

Ayer, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó en un comunicado que, con base en los testimonios de vecinos, se determinó que el vehículo pertenecía a una de las víctimas identificada como Nicole, de 29 años de edad y de nacionalidad colombiana, pero de acuerdo con el Registro de control vehicular de autos particulares del gobierno del DF, dicha unidad pertenece a Cervantes Conde, que tiene su domicilio en la colonia Primero de Mayo muy cerca de las colonias Romero Rubio y Morelos.

Según el Registro al cual tuvo acceso Milenio, ese vehículo no ha tenido ningún cambio de propietario ni venta en los últimos cinco años, desde que fue dado de alta con las placas 486 VRN.

La unidad fue captada por las cámaras del Centro de Mando de la Ciudad de México cuando estaba estacionada y después, cuando los homicidas huyeron en él por la calle Luz Saviñón casi esquina con Zempoala.

Ayer, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal informó que el vehículo había sido localizado en la delegación Coyoacán.

Documentos de la unidad fueron encontrados en el departamento 401 de la calle Luz Saviñón donde ocurrió el asesinato.