Muerto y enterrado con la banda: ahora busca restitución de Semefo/PGJE

El supuesto Carlos Montaño Espericueta fue velado por sus familiares; sin embargo, hoy busca sea reconocida su identidad

Tijuana

Poca gente sabe cómo lo despedirán a su muerte y menos aún puede mostrar su acta de nacimiento a un lado de su acta de defunción, pero ese es el caso de Carlos Montaño Espericueta, de 40 años de edad, quien en mayo del 2013 fue velado y enterrado por sus familiares que incluso le llevaron banda para despedirlo.

Uno de sus vecinos escuchó que habían matado a un tal “Flash” y cuando fue a Sinaloa, escuchó de ello su hermano Anselmo Montaño Espericueta, con quién había perdido contacto. El apodo coincide con su apodo de la infancia y preocupado, Anselmo viene a Tijuana a buscarlo y no lo encuentra.

Acude al Servicio Médico Forense (SEMEFO) donde le presentan un cadáver casi irreconocible.

“”Mi hermano viene, le enseñan un cuerpo, les pide prueba de ADN y se la niegan, le decían “este es, este es” y como teníamos tiempo sin vernos, y con el dolor de creer que estaba muerto pues aceptó, osea, casi casi se lo colgaron para que se lo llevará” cuenta Montaño.

Fue así como fue declarado muerto, el 24 de mayo del 2013.

Sus familiares a duras penas juntaron los recursos para poder pagar el traslado del cuerpo, así como el entierro en su natal Mazatlán, Sinaloa, incluso pagaron por una banda para enterrarlo. No pudieron cremarlo por tratarse de un homicidio culposo.

Meses después, sin saber nada de su funeral, Carlos llamó a su casa.

“Mi mamá me colgó el teléfono” recuerda Carlos, quién después le marcó a sus hermanos y explicó lo sucedido, hasta que pudo viajar a Mazatlán y le creyeron.

Ahora, Montaño está vivo pero lucha para comprobarlo, por ser declarado muerto, ahora no puede acceder a una identificación, a un crédito o a un trabajo, oficialmente no existe.

Anselmo contacto a Fernando Ocegueda, de la Asociación Unidos por los Desaparecidos, quién lo apoya y se asesora con un abogado.

Espera entablar una demanda por daños y perjuicios y poner una denuncia frente a la Procuraduría de los Derechos Humanos, además de otra en el Ministerio Público, por daños y perjuicios.

Su abogado Manuel Armando Lizárraga considera este caso grave, por la omisión que implica por parte de personal del SEMEFO, que entrega cuerpos sin las pruebas suficientes ya además, sin una orden del Ministerio Público.

“Es negligencia pura” dice Lizárraga,” ¿cómo entregan un cuerpo sin la certeza de las pruebas de ADN, de huellas dactilares, basándose en la simple vista?”.

En su opinión profesional es servicios periciales quién comete la omisión, así como la Procuraduría General de Justicia.

“Esto puede ser un caso de ejercicio indebido de la función y puede llevar hasta a la presentación de los funcionarios” agrega el abogado.

Y es que si Carlos Montaño no está muerto, ¿a quién lloraron y enterraron sus familiares? ¿Dónde estará la familia que busca ese cuerpo?.

Montaño interpondrá una denuncia en la PDH en las próximas horas y espera ir al Ministerio Público la mañana del lunes para empezar un proceso jurídico contra las autoridades que resulten responsables de haberlo declarado muerto.