En misa de difuntos, piden por todos los desaparecidos

El Cardenal Francisco Robles reconoció en su homilía la grave crisis de seguridad en el país.
Se colocaron decenas de fotografías de personas de las que se desconoce su paradero en el altar mayor de La Catedral tapatía.
Se colocaron decenas de fotografías de personas de las que se desconoce su paradero en el altar mayor de La Catedral tapatía. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

Los desaparecidos, esos que no se sabe si están vivos o muertos, fueron recordados con una misa por sus familias, que lloran su ausencia y extrañan su cuerpo.

 Padres, hermanos, esposos e hijos de aquellos que se ignora su paradero llegaron a la Catedral metropolitana a la misa, que si bien era dedicada a los muertos, también sirvió para recordar a los desaparecidos, esos que no están físicamente pero que viven en la mente y los recuerdos de todos aquellos que los conocieron.

María del Carmen Galindo Calvario lleva en su apellido lo que ha tenido que vivir desde que su hijo desapareció el 2 de mayo del 2013, en la colonia Romita, en el municipio de Tlaquepaque, cuando un grupo de sujetos armados se lo llevó por la fuerza.

 María del Carmen ha hecho suyo el grito de “vivos se los llevaron, vivos los queremos” que se escuchó por primera vez tras la desaparición de los normalistas de Ayotzinapan, Guerrero.

 “Lo quiero vivo, yo siento en mi corazón que está vivo, que si alguien sabe de él nos ayude a encontrarlo porque esto no es vida, señor, el sol sale pero para nosotros no, para nosotros sigue siendo oscuridad día con día, mi vida la entrego a cambio de la de él”.

La convocatoria la realizó la organización Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco (Fundej), quien pidió hacer oración por los familiares y todas las personas desaparecidas. Previo a la celebración litúrgica, se colocaron decenas de fotografías de personas de las que se desconoce su paradero en el altar mayor de la Catedral tapatía.

Un minuto y cincuenta y dos segundos fue el tiempo que destino de su sermón dominical el Cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, para hablar sobre los desaparecidos.

 En su discurso, el sacerdote reconoció la grave crisis de seguridad por la que atraviesa el país: “cuántos fieles difuntos existen que en este trágico momento de la vida nacional sólo son conocidos por la infinita misericordia de Dios, pero ni siquiera alcanzan a ser conocidos en esta suerte, en este destino por sus familiares; cuántos hermanos y hermanas nuestros en estos momentos sufren una pena permanente, constante de no saber si sus seres queridos viven o mueren; estos que ya murieron, pero que sus familiares no saben que murieron, pero que Dios sí sabe que murieron, a estos hermanos los encomendamos a la infinita misericordia de Dios”, expresó el líder de la iglesia católica en Jalisco.

 Guadalupe  Aguilar busca a su hijo desde el 17 de enero del 2011. Desde esa fecha se convirtió en activista.

Como luchadora social, Guadalupe Aguilar mantiene contacto con 200 familiares de personas desaparecidas en Jalisco. Hace un par de años encaró al entonces presidente Felipe Calderón, cuando el primer mandatario daba un discurso en el estadio de voleibol, pero de poco sirvió, ya que a pesar de que su reclamo fue escuchado, nadie hizo nada para ayudarla.

Para los asistentes, el discurso que ofreció el Cardenal fue frío, seco y pobre: “se me hizo un poco seco su mensaje, esperaba que se alargara un poco más en el tema, pero pues se le agradece, pero pues nosotros no le podemos sugerir a él lo que diga”.

 De acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, en lo que va del presente sexenio se reportaron como ilocalizables a mil 30 personas en Jalisco, entidad que actualmente ocupa el segundo lugar a nivel nacional en el número de personas desaparecidas.