En la mira, 700 empresas de Miami por ‘lavado’ de dinero

En Culiacán dan a conocer que el líder de la banda de plagiarios que se enfrentó con agentes el lunes es sobrino de "El señor de los cielos".
El procurador del estado, Marco Antonio Higuera, ante los medios.
El procurador del estado, Marco Antonio Higuera, ante los medios. (Cynthia Valdez)

México y Sinaloa

La Red de Control de Crímenes Financieros (FinCEN  por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos dio a conocer que alrededor de 700 empresas en Miami presuntamente lavan dinero producto del narcotráfico, con esquemas similares a los utilizados por los cárteles de Sinaloa y Los Zetas.

La Red de Control tiene como misión derribar la infraestructura ilícita de las organizaciones criminales que se dedican al tráfico de drogas y que lavan dinero a través de diversos negocios.

En coordinación con la Oficina de Investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional (HSI) la FinCEN emitió una alerta contra los exportadores de electrónica situados cerca de Miami, Florida.

Se presume que muchos de estos negocios son explotados como parte de los referidos esquemas de lavado de dinero que se basan en comercio sofisticado.

En mayo de 2014, la FinCEN señaló que pese a las medidas restrictivas en Estados Unidos y México para evitar el lavado de dinero, los cárteles de la droga lograron penetrar el sistema financiero estadunidense, ya que empezaron a recibir sus ganancias por venta de narcóticos a través de “cuentas embudo”, dinero que es enviado a empresas mexicanas que sirven de fachada para sus actividades ilícitas.

Esta red advirtió que los delincuentes encontraron en esa nación, como en la nuestra, la manera de seguir con el blanqueo de activos, bajo la simulación de transacciones comerciales.

Por esa razón, la FinCEN asesora a instituciones crediticias norteamericanas, debido al aumento del uso de las “cuentas embudo”, que son operaciones financieras que no superan la cantidad de 10 mil dólares.

Las “cuentas embudo”, detalló la Red de Control de Crímenes, son particularmente cuentas individuales o de negocio que no solo se pueden abrir en Estados Unidos, sino también en otras regiones del mundo.

En las cuentas se reciben múltiples depósitos en efectivo, a menudo en cantidades por debajo del umbral de registro de caja y de la que se extraen los fondos en un área geográfica diferente a la del depósito, en cuestión de horas; en México, el dinero puede llegar en pesos o dólares.

Cabe señalar que en 2010, el gobierno federal anunció regulaciones que limitan los depósitos de dinero en efectivo; meses después, amplió las restricciones para incluir los depósitos en efectivo realizados en las casas de cambio y corredurías (casas de bolsa).

Por su parte, en 2011 y 2012, la FinCEN emitió dos avisos que detallaban el aumento del uso de “cuentas de embudo”, como una técnica empleada para mover fondos ilícitos a raíz de las restricciones a la moneda.

CAE FAMILIAR DE CARRILLO

En Sinaloa, el procurador estatal, Marco Antonio Higuera, informó que un sobrino del extinto capo Amado Carrillo Fuentes, El señor de los cielos, lideraba la banda de secuestradores que el lunes se enfrentó a balazos con agentes del grupo especial antisecuestros UEA, lo que dejó seis detenidos y tres muertos.

En conferencia de prensa, el funcionario precisó que entre los arrestados está Jaime Carrillo Quevedo, hijo de Rodolfo Carrillo Fuentes, El Rodolfillo, quien fue asesinado en septiembre de 2004 en Culiacán. 

Además fueron detenidos, Luis Alberto Pérez Jacobo, Nelson Quintero González, Jorge Joel Echeverría Portillo, Cristian Paul Benítez y José de Jesús Sosa Paredes, a quienes les fue decomisado un arsenal, entre los que destacan un barret calibre 50, rifles con lanzagranadas, cientos de cartuchos y equipo táctico.

El fiscal explicó que en la balacera del lunes fue asesinado el empresario restaurantero Ernesto Valdez Solano, a quien los delincuentes tenían secuestrado.

Además, dos presuntos secuestradores fueron abatidos en la balacera que tuvo lugar en el conjunto habitacional Cañadas, de Culiacán.

Higuera detalló que el modus operandi de la banda era plagiar a la víctima y asesinarla, así como a la persona que entregara el dinero del rescate.

En su hoja delictiva se establece que también había secuestrado a su propio abuelo, por el que pidió 400 mil pesos. Fue al único que liberó, sin embargo la persona que entregó el dinero no corrió con la misma suerte.

En diciembre pasado plagiaron a un estudiante en Guasave, y el padre de la víctima fue asesinado tras entregar una cantidad de 2.5 millones de pesos.