Traslado ilícito de mineral requirió hasta de 4 meses

Consideran que ya en Manzanillo, las 100 mil toneladas de fierro fueron embarcadas en al menos dos días y medio por los criminales
Parte del mineral embargado por el Sistema de Administración Tributaria.
A principios de mayo se dio a conocer la incautación de 68 mil toneladas de hierro extraído ilícitamente por los templarios. (Especial)

Lázaro Cárdenas

A l menos dos días y medio se tardaron los criminales para cargar con 100 mil toneladas de mineral el buque que fue interceptado en Manzanillo, Colima, esta semana. Y entre dos y cuatro meses tomaron los delincuentes para concentrar el fierro frente o al interior del puerto.

Esos son los tiempos mínimos que se utilizan para juntar y estibar tal cantidad de material, de acuerdo con la Administración Portuaria de Lázaro Cárdenas obtenida por MILENIO durante un recorrido por el lugar.

El proceso no pudo ser simple, según los datos recabados a lo largo de la estancia en el lugar (se necesita autorización especial para penetrar en la zona portuaria): se requirió la participación de mucha gente de diversas áreas administrativas tanto gubernamentales como privadas, quienes forzosamente tuvieron que avalar el embarque de ese material.

Esta es parte de la ruta criminal portuaria...

—En primer lugar el mineral tuvo que llegar a un patio, a un enorme depósito al aire libre dentro o fuera del puerto. El promedio de tráileres que arriban y descargan en un patio cada día es de uno por hora. Podría ocurrir que arribara uno cada media hora, se afirma en los datos proporcionados a este diario. Si el patio contratado por los criminales trabajó 24 horas al día y llegó ahí un tráiler cada hora y descargó, los criminales se llevaron 138 días para concentrar el mineral en el puerto. Más de cuatro meses.

En el mejor de los casos para ellos, si arribaba un tráiler cada media hora, y el sitio trabajaba 24 horas al día, habrán tenido que invertir dos meses de tiempo para concentrar las 100 mil toneladas frente o al interior del puerto.

—El patio es un terreno privado, dentro o fuera del puerto. Si es al exterior del puerto, la vigilancia de los depósitos suele ser nula, informaron autoridades municipales. Si alguna empresa (un cesionario) al interior del puerto se prestó acopiar el fierro, debería ser investigada, según comentaron funcionarios de Aduanas.

—Una vez colocado en un patio interno o externo, el poseedor o poseedores del mineral debieron presentarse ante un particular, un agente aduanal, para contratar el servicio que este empresario hace ante la oficina gubernamental de Aduanas, que depende del Servicio de Administración Tributaria, y quien trabaja en colaboración con la Marina Armada y con la Policía Federal para garantizar la seguridad en el puerto. El agente aduanal tramitó un permiso para que ese material pudiera ser exportado, para que saliera del puerto embarcado. El agente aduanal tuvo que haber presentado documentos que acreditaran la propiedad del mineral y su procedencia.

—Ya que los criminales tuvieron concentrado el mineral y contaron con el permiso de salida de éste, se llevaron al menos dos días y medio para embarcarlo, ya que eso es lo que tarda una máquina denominada canjilón, que es como un molino de agua que va succionando el mineral, y lo deposita en el buque.

Como publicó MILENIO ayer, un ejército de 3 mil 333 tráileres fletados por criminales es lo que forzosamente se requirió para llevar el material desde las minas hasta el puerto. Son tractocamiones denominados góndolas con capacidad de 30 toneladas cada uno. Para conducir las 100 mil toneladas se requirió el mismo número de viajes de los cuales nadie se percató. Y si alguien se percató, no lo impidió.