Militares emboscados, a programa de víctimas

Adrián Franco, comisionado de la CEAV, señaló que el objetivo es atender a los afectados para que recuperen su proyecto de vida.

México

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) confirmó que “busca” indemnizar a los militares heridos durante la emboscada del 29 de septiembre en Culiacán, Sinaloa, proporcionándoles atención multidisciplinaria y la reparación integral del daño.

MILENIO informó el 12 de noviembre pasado que la comisión incluyó a elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal en la lista de personas que podrán ser beneficiarias de los programas de reparación integral para que sus familias tengan acceso a las medidas que contempla la ley.

Ayer, tras reunirse con los soldados en el Hospital Central Militar —en el marco de una gira de trabajo por Mazatlán—, el comisionado Adrián Franco Zepeda aseguró que la tarea “primordial” de la CEAV es atender integralmente a todas las víctimas de delito y de violaciones a sus derechos humanos, “con el propósito de ayudarlas a obtener una reparación integral y recuperar su proyecto de vida”.

Franco Zepeda señaló que se mantienen en coordinación con las secretarías de la Defensa y Marina Armada de México, así como con la Policía Federal para apoyar a sus integrantes, “como a cualquier otra persona”, en la protección total de sus derechos.

Hace una semana, Julio Hernández Barros, comisionado presidente de la CEAV, dijo a MILENIO que la comisión ha puesto especial interés en reparar a los miembros de las fuerzas federales de manera que tengan acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral, y “puedan recibir una reparación en términos de ley que contenga medidas de satisfacción, rehabilitación, de no repetición y, por supuesto, de compensación”.

Reconoció que hasta ahora los elementos de las fuerzas armadas y de seguridad del país, “aquellos que han dado la vida por evitar que se produzcan víctimas dentro de la sociedad civil, habían sido olvidados”.

Al realizar un balance durante el primer mes de su gestión, destacó que entre las resoluciones de la CEAV destacan medidas de compensación a favor de elementos del Ejército, como los que fallecieron en el derribo de un helicóptero en Jalisco, el 1 de mayo de 2015.

El comisionado destacó que se buscó que las víctimas pudieran acceder a ese fondo de una manera más ágil, “para esto tuvimos que hacer reingeniería jurídica y una interpretación pro persona del artículo 67 de la Ley General de Víctimas para permitir que pudieran obtener reparación integral sin la necesidad de sentencia ejecutoriada ni de recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y éste fue uno de los primeros logros”.

El pasado 29 de septiembre, al menos 60 civiles con armas de grueso calibre y granadas atacaron un convoy militar en Culiacán, cuando trasladaba a un presunto criminal herido.

La emboscada ocurrió a las 3:45 horas sobre la Carretera Internacional México 15, en el crucero con el bulevar Orquídeas; al respecto, las autoridades estatales detallaron que dos unidades castrenses, con 17 elementos, regresaban de Bacacoragua, en el municipio de Badiraguato, escoltando una ambulancia de la Cruz Ruja que llevaba a un herido.

La agresión, detrás de la que se presume están los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, dejó cinco militares muertos y 10 lesionados, seis de ellos de gravedad, además de que el conductor de la ambulancia recibió un disparo de arma de fuego en la cadera.

CLAVES

ENCUENTRO EN CHILAPA

Julio Hernández Barros, comisionado presidente de la CEAV, se reunió con integrantes del colectivo Siempre Vivos en Chilapa, Guerrero.

Entregó 20 becas a personas con un familiar desaparecido, y ofreció gestionar apoyos legales, de salud y de compensación económica a más deudos.

En Chilapa se tiene registro de 100 desaparecidos, por lo que el comisionado consideró necesario un acercamiento con las familias afectadas.