Encarcelan a mexicana detenida en España

La Cancillería informó que brindarán asistencia consular a una mexicana, originaria de Monterrey y de 38 años, que fue detenida en España por hacer propaganda yihadista. 

Madrid, España

Ana Marilú Reyna Castillo, una mujer mexicana de 38 años, esposa de un presunto líder de una célula de captación yihadista, ingresó a prisión en España tras ser detenida por animar a la yihad femenina.

La jueza Carmen Lamela, que también envió a la cárcel en 2016 a su esposo, Aziz Zaghnane, la acusa de "labores de enaltecimiento, adoctrinamiento y captación propios del Dáesh" (acrónimo árabe de la organización terrorista Estado Islámico).

Según la jueza, la mujer operaba dentro de un grupo organizado de personas que tienen vínculos con distintos países.

Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores dijo que le darán asistencia consular y estarán al pendiente de su situación jurídica.

El canciller Luis Videgaray aseguró que fueron notificados de la detención, pero que están a la espera de que se determine su situación jurídica para establecer las medidas a seguir.

"Fue detenida por la autoridad española, la embajada ha entrado ya en contacto con las autoridades y estamos esperando que se defina su situación jurídica para que en caso de que se confirme la prisión proveer la asistencia consular como en todos los casos", indicó. 

 La mujer, originaria de Monterrey, se convirtió al islam bajo el nombre de Hajar y según llas autoridades españolas, en poco tiempo ha sufrido un proceso de transformación "con una estética rigorista con los preceptos más radicales del islam" y un aislamiento social "significativo dentro de los islamistas más radicales".

En el año 2010, todavía en Monterrey, dejó constancia de su profundo rechazo a su pasado católico y de su deseo de vincularse emocionalmente con un musulmán.

Tras contraer matrimonio, se agudizó su proceso de auto radicalización que la llevó a un aislamiento de la comunidad, con total ausencia de relaciones sociales ajenas al ámbito radical, limitando al máximo sus salidas del domicilio, siempre vistiendo el niqab y con una atención escrupulosa a las directrices del Islam más radical.

La mujer fue detenida ayer en Pinto, luego de un análisis de los dispositivos electrónicos intervenidos en la operación desarrollada en mayo de 2016 por la Guardia Civil, lo cual permitió poner de manifiesto su implicación en la difusión de la yihad.

Los investigadores aseguraron que ella ejercía una clara influencia en las redes sociales sobre un amplio grupo de contactos a los que incitaba a ejercer una labor proselitista.