Matan en Iguala a activista que buscaba desaparecidos

Hombres balearon a Norma Angélica Bruno Román, integrante de la Comisión Ciudadana para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, que trabajaba con la UPOEG.

Chilpancingo

Un par de hombres a bordo de una motocicleta asesinó a balazos a Norma Angélica Bruno Román, integrante de la Comisión Ciudadana para la Búsqueda de Personas Desaparecidas que se integró en Iguala por iniciativa de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).

Se trata de una integrante del grupo de ciudadanos que busca personas desaparecidos en actos atribuidos al crimen organizado, principalmente en colonias ubicadas en la periferia de la cuna de la bandera.

Al momento del atentado, la mujer llevaba de la mano a sus dos hijos menores de edad.

El hecho fue reportado al 066 de Iguala después delas 11:20 horas, de acuerdo al parte policíaco, los vecinos escucharon varios disparos de arma de fuego cerca del panteón Cristo Rey, ubicado sobre la carretera que comunica con Cocula.

Al lugar acudió personal de la Gendarmería Nacional correspondiente al grupo Beta 1, a bordo de la unidad Eco 16131, que indicó que el hecho se suscitó sobre el periférico poniente.

De acuerdo al parte informativo, el cuerpo de Norma Angélica tenía 26 años y presentaba impactos de bala en diferentes partes del cuerpo, fue reconocida por su esposo Luis Fernando Bernabé Regino.

Testigos del hecho dijeron a los gendarmes que el atentado lo cometieron dos hombres que huyeron a bordo de una motocicleta.

La Gendarmería estableció un cerco en torno al punto en que se registró el crimen para facilitar el trabajo del personal del Servicio Médico Forense (Semefo) y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Miguel Angel Blanco, coordinador de la UPOEG en Iguala reconoció que la señora Norma Angélica formaba parte del grupo de ciudadanos que integraron una comisión para buscar a personas desaparecidas en actos presumiblemente cometidos por el crimen organizado.

Reconoció la versión de que la mujer había recibido llamadas amenazantes para conminarla a dejar de participar en la búsqueda de fosas clandestinas con restos humanos.