Detienen a “El Devastador”, asesinó a empleada

Con ese pseudónimo se nombró, José Gutiérrez, en una cuenta de Facebook, el joven mató y violó con crueldad a su víctiva quien trabajaba en la fábrica Arnecom.

Ciudad Valles

Fue detenido el presunto homicida de la joven empleada de la fábrica Arnecom cuyo cuerpo fue encontrado el pasado martes cerca de la carretera Valles - Mante.

El presunto tiene 22 años y confesó la forma sádica como cometió el crimen, además se mencionó que en Facebook se hace nombrar El Devastador y fue detenido justo en el lugar donde ocurrieron los hechos.

La Policía Ministerial del Estado informó sobre la detención de José Guadalupe Gutiérrez Hernández de 22 años de edad, empleado de un centro de vicio llamado El Tren, ubicado en la zona centro de esta ciudad, esto alrededor de las 19:30 horas de este viernes.

Los agentes investigadores ya habían puesto a disposición del Ministerio Público a dos sospechosos, sin embargo todo llevó al criminal y coincidentemente éste llegó al lugar donde una semana antes había cometido el homicidio.

Se informó que el sujeto dejó una leve lesión a un policía de esta corporación cuando lo agredió con una daga que traía en su ropa al momento de ser descubierto.

El grupo de ministeriales de inmediato lo sometió y luego le hicieron la revisión rigurosa, encontrando en la mochila negra que traía, una playera gris con aparentes manchas de sangre, así como un teléfono celular que resultó ser la de la víctima.

Ya estando en las oficinas de la corporación en la Subprocuraduría de Justicia, el joven fue cuestionado por los hechos y luego de varias contradicciones, terminó confesando que él le había quitado la vida a María Elena Ramírez Martínez.

Recordó que ese sábado 1 de marzo la vio cuando ésta caminaba en esa vereda que lleva de la colonia Pacífico a la carretera federal México – Laredo, tramo Valles – Mante.

Eran como las diez de la mañana y pasaba por ese lugar porque por ese sector vive su madre. Vio a la joven y se dio cuenta que no había nadie más en el sitio, así que su enferma mente empezó a crear una escena.

"Me le aventé, le hice una llave y caímos al suelo. Luego vi que estaba sangrando mucho de su cara y ya ahí tirada le empecé a pegar en la cabeza con una piedra que agarré", señaló.

María Elena gritaba y pedía auxilio y uno de los hombres presentado inicialmente como sospechoso, dijo que escuchó sus gritos pero le dio miedo y mejor se fue corriendo de ahí.

Los hechos ocurrían entre el monte, a unos pasos de esa vereda y nadie ayudó a María Elena, quien solo iba al paradero del autobús porque iría al centro a cobrar su sueldo en el cajero automático.

La había tumbado en la vereda pero para evitar testigos, la arrastró hacia el monte, donde empezó a golpearla salvajemente, la empezó a desvestir y ella solo gemía pues por el dolor ya no podía gritar. Le bajó el pantalón y le quitó la ropa interior, para luego violarla. Con la prenda íntima se limpió y luego la enterró ahí mismo. Le quitó el teléfono celular y se fue como si nada del lugar. No andaba ebrio ni drogado.

Fue puesto a disposición del Ministerio Público y podría ser procesado por los probables delitos de homicidio, ataque peligroso y portación de arma prohibida.

En una probable cuenta de Facebook de José Guadalupe, tiene fotografías donde en ninguna puede verse bien su cara porque sale tapado con cubrebocas comunes, con lentes oscuros y cachucha.

En una de dos cuentas, el último comentario agregado el 12 de abril del 2011 fue "Quiero que todos sepan q estoy en contra de la violencia hacia las mujeres. Quien me sigue??".

Además, creó un grupo denominado Devastación, un grupo que nació para defender a las mujeres de los maridos golpeadores. En otra cuenta, la última vez que escribió algo fue el 9 de diciembre del 2013.

Su apariencia es de una persona de condición humilde.

María Elena era obrera en la planta Arnecom, ubicada en la misma zona norte de la ciudad, cerca de su domicilio. Fue encontrada sin vida por su padre el martes alrededor de las ocho de la mañana, o sea, tres días después de que el sádico sujeto había cometido el crimen.