Juez ordena liberar a siete mazahuas

Un juez federal consideró que no eran concluyentes las pruebas para demostrar su plena responsabilidad en los delitos de posesión de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas y narcomenudeo.
Cárcel
Los mazahuas detenidos fueron internados en los penales de Nayarit y Villa Aldama, en Veracruz. (Especial)

Ciudad de México

Un juez ordenó la inmediata libertad de siete mazahuas, quienes fueron acusados de posesión de armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas, portación de arma de fuego sin licencia, además de narcomenudeo.

El Juzgado Cuarto de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales con sede en el Estado de México determinó que no eran concluyentes los autos que integran la referida causa penal para demostrar su plena responsabilidad.

Con base en la figura jurídica denominada duda absolutoria, el juez absolvió a los siete mazahuas, quienes fueron detenidos en la autopista Valle de Bravo-Toluca, a la altura del poblado San Antonio de la Laguna, luego de una denuncia anónima que advertía que presuntamente portaban armas y droga.

Tras analizar las pruebas aportadas tanto por la parte acusadora como por la defensa, determinó que existían medios de convicción que incriminaban y otros que favorecían a los acusados, por lo que condujo a dudar razonablemente respecto de los hechos atribuidos y la participación plena de los sentenciados, lo que llevó a ordenar su liberación.

El Consejo de la Judicatura Federal detalló que en este caso el Ministerio Público de la Federación no aportó mayores pruebas para robustecer la acusación, mientras que la defensa de los detenidos presentó a 30 testigos, vecinos de la comunidad de San Antonio de la Laguna, quienes declararon que los acusados fueron sacados de sus domicilios y se realizaron diversos destrozos en las viviendas y aportaron pruebas de los daños ocasionados.

La figura jurídica denominada duda absolutoria se refiere a que cuando los medios probatorios generen duda en el juzgador, deberá absolvérsele de los cargos, por lo cual los siete mazahuas fueron absueltos. Habían sido internados en los penales de Nayarit y Villa Aldama, en Veracruz.