Restituyen a Juez de oralidad que golpeó a su asistente

Juan Carlos Ramírez Gloria, agredió a su asistente porque le agendo una audiencia de control en un horario que obligaba al juez a trabajar fuera de su jornada establecida.
Sólo un Tribunal de Juicio Oral podrá determinar si una persona es culpable o no, mediante la presentación de evidencias contundentes.
Los magistrados que restituyeron al juez argumentan que la conducta no es grave ante falta de elementos que demuestren lo contrario (Leonel Rocha/Archivo)

Guadalajara

Juan Carlos Ramírez Gloria, Juez de Control de Garantías del Juzgado Oral y de Control del Distrito III, en Lagos de Moreno, separado de su cargo tras golpear a su asistente, fue restituido en su cargo luego de que se le concediera una suspensión definitiva.

El pasado mes de septiembre, el pleno del Consejo de la Judicatura del Estado, determinó separar del cargo por seis meses sin goce de sueldo al juzgador tras darse a conocer un video en el cual se observa a Ramírez Gloria golpeando a su asistente.

Se informó, que Juan Carlos Ramírez Gloria, agredió a su asistente porque le agendo una audiencia de control en un horario que obligaba al juez a trabajar fuera de su jornada establecida.

El juez de oralidad promovió un juicio de garantías en el juzgado tercero en materia administrativa del estado de Jalisco para ser restituido en su cargo, pero se le negó la protección de la justicia.

Ante ello, promovió un recurso de revisión ante el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, cuyos Magistrados determinaron conceder la suspensión definitiva: "para el efecto de que le restituya en la adscripción del cargo que venía desempeñando, hasta en tanto cause ejecutoría la sentencia que se le dicte en el juicio de amparo en lo principal, pagándole el 100% de sus prestaciones a las que tiene derecho en el cargo desempeñado, a partir de que sea restituido de su cargo".

De acuerdo con un documento en poder de MILENIO JALISCO, los Magistrados argumentaron para tomar su veredicto que el Consejo de la Judicatura: "no precisó de forma alguna, cuál era la falta atribuida al funcionario público, ni cuáles eran los hechos probados en relación con dicha conducta, para verificar si la falta imputada era o no considerada como grave, tampoco hizo referencia alguna a las pruebas que pudieran acreditar los hechos y la conducta atribuida, por lo tanto, debe entenderse que la conducta imputada al disconforme no es grave, puesto que no existe prueba alguna que demuestre lo contrario".