CRÓNICA | POR NOEL VERGARA

Familia ‘aprisiona’ a joven con esquizofrenia

Los vecinos se cansaron de reportar el caso a las autoridades, refieren que estas no han actuado. Solo se escuchan los gritos del muchacho a través de las paredes.

Casa donde habita el joven
Casa donde habita el joven (Noel Vergara)

Ciudad Madero

El caso de Pedro Salazar Martínez es una de esas historias que tiene qué conocer la ciudadanía; se trata de un joven quien padece de sus facultades mentales el cual se encuentra recluido en una vivienda privado de su libertad con paredes altas y alambre de púas, entre una pared que lo divide de su madre.

La historia se desarrolla en la calle Miguel Siordia de la colonia Delfino Reséndiz de Ciudad Madero mejor conocida como "El polvorín".

Los gritos de este muchacho quizás ya son costumbre para los vecinos pues ya mejor ni llaman al 066 para reportarlo, pues sus ataques de esquizofrenia, gritos de hambre y de ayuda se han vuelto costumbre en ese sector.

La madre de este joven, explica que desde los tres años se percataron que su hijo padecía una enfermedad mental pero también sufrió una fuerte temperatura qué le hizo empeorar.

"Yo estoy consciente de que mi esposo Pedro Baeza nunca hizo nada por él, se desesperaba al ver que Pedrito se ponía muy histérico, se quitaba la ropa y trataba de pegarme a mí y a mi hija, es por eso que incluso llegó al grado a tener que amarrarlo, ahora mi esposo ya falleció", dijo la mujer.

Después de esto, la historia dio otro giro; María Martínez hermana de Elsa, extrañamente se ofreció para que ella cuidará al muchacho, dijo que realizaría los trámites legalmente para ser ella la tutora, y así fue.

Desgraciadamente la vida de Juan Pedro no cambió para bien, tal parece que su tía buscaba otros intereses y conforme pasó el tiempo se introdujo a la vivienda de su hermana y cerró puertas levantó una pared y dividió la vivienda aún sin la orden de un juez o algún documento que se lo permitiera hacer.

Por increíble que sea, la vivienda fue dividida por blocks y ahora Genoveva está separada de su hijo, el muchacho todo el día está encerrado y como si viviera en un penal, gritando y pidiendo comida, pero el acceso es imposible pues su tía levantó la barda con alambres de púas para que éste no escapara.

Este joven discapacitado prácticamente vive en cautiverio siempre anda desnudo y es solo por arriba de la barda como su hermana y madre le avientan comida.

Este muchacho necesita ayuda inmediata por parte de las autoridades y del sistema DIF, se ha cortado, se ha lastimado y realiza sus necesidades fisiológicas en el patio, es urgente que sea llevado a un hospital psiquiátrico para que reciba ayuda médica.