Jefes policiacos detenidos por balear a hombre

Intentaron salvar la vida, pero ahora ellos son los acusados.

San Luis Potosí

Por haber intentado salvar su vida, el director y el subdirector de la Policía Municipal de Villa de Zaragoza en el altiplano potosino, se encuentran a disposición de la Procuraduría General de Justicia del Estado luego de ser acusados de balear a un hombre que segundos antes les gritó que pertenecía a un grupo de la delincuencia organizada y al que pretendían asegurar.

De acuerdo a la misma Procuraduría, en su declaración los acusados identificados solo como Leobardo "N" y Agustín "N" señalaron que alrededor de las dos de la tarde del jueves recibieron una denuncia anónima en la que les reportaban que personas ebrias estaban haciendo disparos al aire.

Acudieron al sitio, la avenida principal de la comunidad La Esperanza y se encontraron a cuatro sujetos dentro de un terreno baldío, donde se hallaban bebiendo alcohol.

"De pie y con las manos arriba", les gritó el director de la corporación, estando a una distancia de escasos cinco metros de distancia.

Uno de los sujetos que después fue identificado como Herminio "N", de 35 años de edad, envalentonado se paró y lo retó, al momento de sacar rápidamente un arma de fuego, presumiéndole que era de un cartel de la delincuencia.

El subdirector al ver la acción y temiendo que disparara contra el director, se le adelantó y le disparó en el abdomen.

La tensión aumentó pues el hombre a pesar de que estaba herido intentó dispararles, entonces fue cuando el subdirector nuevamente accionó el gatillo.

El herido cayó al suelo y vía teléfono pidieron el arribo de una ambulancia.

Luego de conocer los hechos, acudieron agentes de la Policía Ministerial y además de detener a los otros tres sujetos, también subieron a una patrulla a los dos servidores públicos y ahora están ante la Mesa Especializada en Delitos de Alto Impacto, además de habérseles recogido sus armas de cargo.

El herido fue internado en el Hospital Central y se encuentra custodiado por policías. Tiene dos heridas de bala y se le aseguró también el arma que portaba, una pistola calibre .380 de cilindro.

Marcos, Antonio y Alejo, los otros tres que lo acompañaban, fueron puestos a disposición del fiscal del fuero común.