Investigará fiscalía quién compró programas espías

La PGR ratifica su rechazo a las intervenciones ilegales y, a través de la Feadle, garantiza el derecho de todos los denunciantes.
Ricardo Sánchez, titular de la fiscalía para delitos contra la libertad de expresión.
Ricardo Sánchez, titular de la fiscalía para delitos contra la libertad de expresión. (Octavio Hoyos)

México

La Procuraduría General de la República (PGR) investigará a los posibles proveedores de tecnología utilizada para el presunto espionaje a periodistas, activistas sociales  y defensores de derechos humanos, quienes fueron blanco de ataques en sus teléfonos celulares con software malicioso.

A través de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), la dependencia federal solicitará a los posibles proveedores de tecnología utilizada para realizar este tipo de actos que informen a qué dependencias federales y estatales y, en su caso, a qué empresas privadas les han facilitado este tipo de equipo de intervención.

Como parte de las pesquisas, la PGR señaló que se llevarán a cabo las diligencias ministeriales y periciales que resulten necesarias, como el análisis de teléfonos afectados, identificación de la procedencia de los mensajes que hayan sido recibidos por las y los denunciantes.

También “la geolocalización de los equipos que hubieran remitido los mensajes, así como la forma en la que opera el malware, aunado a la identificación de las aplicaciones instaladas de los dispositivos telefónicos”.

El lunes pasado el diario The New York Times informó del uso de un software (llamado Pegasus, de origen israelí) de uso exclusivo del gobierno para la supuesta intervención ilegal de comunicaciones que se habría realizado contra periodistas, activistas sociales y defensores de derechos humanos.

Ese mismo día un grupo de personas que señaló ser afectado por los supuestos delitos presentó una denuncia ante la PGR, que respondió que, a través de la Feadle, garantiza el derecho de las y los denunciantes para coadyuvar en la investigación por sí o a través de sus representantes.

Ante diputados federales, el titular de la fiscalía, Ricardo Sánchez, informó que se abrió la investigación, al tiempo de advertir que indagará incluso “a funcionarios de primer nivel”, porque nadie está por encima de la ley, dijo.

El gobierno federal exhortó a las presuntas víctimas a presentar una denuncia ante la PGR para que se realizaran las indagatorias.

La carpeta que abrió la Feadle es por los delitos de intervención de comunicaciones privadas y acceso ilícito a sistemas y equipos de informática, previstos en los artículos 177 y 211 bis 1 del Código Penal federal, respectivamente.

La PGR ratificó que “rechaza enérgicamente las intervenciones ilegales de comunicaciones”.

El programa Pegasus es un software malicioso diseñado por la empresa NSO Group de Israel para recabar información de teléfonos móviles, y existe otro llamado Galileo, de la competidora italiana Hacking Team.

La tecnología se vende únicamente a gobiernos y su propósito central es vigilar a organizaciones criminales y terroristas.

Para poner en marcha el malware, el primer paso es enviar un mensaje SMS al teléfono inteligente de la persona afectada, documentó el instituto Citizen Lab de la Universidad de Toronto, Canadá.

ANAYA TAMBIÉN SE QUEJA

El presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, acusó que también intentaron espiarlo a él y a los integrantes de su partido a través del software Pegasus.

Según él, el equipo de informática del CEN del PAN revisó los celulares y al menos el suyo, el del secretario general, Damián Zepeda; el del vocero, Fernando Doval, y el del diputado Marko Cortés recibieron mensajes con los mismos dominios que se enviaron a los periodistas y activistas presuntamente afectados con el malware.

Anaya mostró el mensaje que recibió el 15 de junio de 2016, en el que se lee: “Presidente Anaya, le comparto la nota que publica hoy Proceso sobre usted y que está virilizándose”. En ese sentido, indicó que se trata de mensajes que debieran atraer su atención para caer de inmediato y abrir la liga. “En nuestro caso, no hemos sido infectados; creemos que ninguno de los mensajes fue abierto. Igual que Carlos Loret, tuvimos la precaución de no caer”.

Con información de Jannet López/México.