Linchan a dos policías en el Edomex

Erwin Ulises Gordillo Mauzan y Hugo Matías Pablo perdieron la vida tras ser golpeados por vecinos de Tlalamac, donde se realizó un operativo en el que mataron a un talamontes.
Los uniformados fueron retenidos y golpeados por vecinos de la comunidad de Tlalamac.
Los uniformados fueron retenidos y golpeados por vecinos de la comunidad de Tlalamac. (Especial)

Atlautla

Aunque fueron rescatados por elementos antimotines, Erwin Ulises Gordillo Mauzan, jefe de turno de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Hugo Matías Pablo, perdieron la vida luego de ser golpeados por vecinos de la población de San Andrés Tlalamac, mientras otros tres elementos de esa corporación, entre ellos una mujer, resultaron con lesiones graves que ameritaron su traslado a un hospital de Toluca.

Según la Prucuraduría General de Justicia estatal, los uniformados fueron rescatados por fuerzas antimotines que acudieron a lugar después de que dieran muerte a un supuesto talamontes, identificado como Israel Balderas Rosales, de 42 años de edad.

Sin embargo, cuando recibían los primeros auxilios, tanto Gordillo Mauzan como Matías Pablo estaban ya muertos como consecuencia de los golpes recibidos con palos, particularmente en la cabeza, de acuerdo con resportes de la propia Secretarían de Seguridad Ciudadana.

Y mientras los cadáveres de los policías de la SSC fueron llevados al Semefo de la Subprocuraduría de Amecameca para practicales la necropsia de rigor, los pobladores de San Andrés Tlalamac se atrincheraron en la comunidad, evitando con ello que la policía logre controlar los disturbios generados por la muerte del presunto talamontes.

El linchamiento de los policías se originó cuando estos sorprendieron a dos talamontes en plena actividad, y que cuando uno de ellos intentó darse a la fuga, fue abatido a balazos por uniformados. El otro quedó lesionado y se desconoce su identidad.

Los pobladores, que sumaron unos 400, pudieron detener a los efectivos policiacos y los trasladaron a las oficinas de la delegación, donde fueron sometidos a golpes, principalmente con palos, por parte de una turba encolerizada.

Informadas de la situación, las autoridades desplazaron al cuerpo antimotines para rescatar a sus compañeros, lo que sucedió en cuestión de minutos aunque la comunidad nunca dejó de mostrarse agresiva, lanzando piedras y toda clase de objetos.

Los pobladores colocaron barricadas y varios sacaron armas de fuego para repeler al grupo antimotines, esto en caso de que las autoridades pretendan regresar para detener a los instigadores de la violencia.