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Importante, fomentar cultura de reparación de daños

Representaría un avance en la lucha para generar una "memoria histórica" y así garantizar que las violaciones a las garantías no se vuelvan a repetir.

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Es importante fomentar una cultura de la reparación de los daños a los derechos humanos, ya que eso representaría un avance en la lucha para generar "memoria histórica" y así garantizar que las violaciones a las garantías no se vuelvan a repetir, coincidieron representantes de organizaciones no gubernamentales.

Durante la inauguración del foro "Del daño a la reparación: La voz de las mujeres frente a la violencia de Estado", convocada por denunciantes de tortura sexual de Atenco y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. dieron a conocer testimonios de víctimas a través de mesas académicas sobre las reparaciones que el Estado debería proveer a quienes se haya violentado sus garantías.

En la primera mesa de testimonios, participaron las indígenas queretanas, Alberta Alcántara y Teresa González, quienes fueron detenidas en 2006 por presuntamente secuestrar a seis agentes de la extinta Agencia Federal de Información.

Además de Tita Radilla Martínez, hija del desaparecido luchador social Rosendo Radilla Pacheco y Juana Sales Velásquez, indígena Guatemalteca, sobreviviente de desplazamiento y abuso sexual por parte del Ejército.

Las cuatro coincidieron que al ser violentados los derechos de las personas, también afecta a los familiares de las víctimas, desde un daño económico, psicológico, moral y social.

"Alberta Alcántara y Teresa González, coincidieron en que el Estado no es consciente del daño que le causa a las personas que son detenidas y encarceladas por delitos que no cometieron", informó el Centro Prodh en un comunicado.

Además, expresaron lo "difícil que ha sido retomar sus vidas, ya que están expuestas a los señalamientos por parte de la sociedad y al miedo a las represalias que pudieran tomar las propias autoridades que las inculparon".

Por su parte Tita Radilla, expresó que lo primordial es saber qué ocurrió con su padre y conocer su paradero, y no tanto que las autoridades sólo se digan que están investigando el caso.

En su torno, Juana Sales dijo que a ella "le arrebataron su futuro", ya que "no había forma para reparar el daño que le ocasionó el gobierno en los años ochentas, pues a ella le habían robado su cultura, su familia y sus bienes".

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