Identificados, 117 de 692 restos hallados en fosas

Por la inseguridad 185 mil mexicanos decidieron huir de sus lugares de origen a otras partes del país, mientras otros 7 mil prefirieron migrar; Tamaulipas, el estado con más desplazados.

México

En diez años de guerra entre cárteles de narcos —y de combate del gobierno federal contra el crimen organizado—, el saldo es doloroso. Triste para miles de familias: hay 29 mil desaparecidos, hay 192 mil desplazados por la violencia.

En muchos lugares del país se han documentado historias de horror: 215 fosas clandestinas han sido descubiertas. Y ahí, abandonados, han sido hallados 692 cadáveres. Pero la incertidumbre de los familiares de las víctimas ni siquiera termina en esos horrendos nichos: solo 17 por ciento de los restos ha podido ser identificado.

Y es normal que se acumulen tantas cifras desgarradoras: de los más de 174 mil homicidios dolosos que han sido contabilizados en estos diez años, de esos asesinatos con armas de fuego, 55 por ciento corresponde a las ejecuciones producto de las batallas de los criminales, de acuerdo con los datos de distintas instituciones de gobierno del Estado mexicano, como el Sistema Nacional de Seguridad Pública, la PGR (y fiscalías estatales), el Inegi y organismos autónomos, como la CNDH.

LAS FOSAS DEL OLVIDO…

Los cárteles de las drogas han tratado de ocultar parte de sus crímenes en la mitad del país. ¿Cómo? De acuerdo con datos de la PGR, entre febrero de 2006 y octubre de 2015 se encontraron 692 cadáveres en 215 fosas clandestinas ubicadas en 16 entidades del país. Solo 117 cuerpos lograron ser identificados y reclamados por sus familiares, lo que representa únicamente 17.4 por ciento del total de hallazgos. Eso significa que cuatro de cada cinco cuerpos tienen como destino final… una fosa común. El olvido.

Los estados con más cuerpos encontrados bajo tierra son Guerrero y Tamaulipas. En el primero se han recuperado 259 cadáveres con heridas de arma de fuego o destazados. La mayoría, 58 por ciento, en Iguala, el municipio de la tragedia de Ayotzinapa. En Tamaulipas se hallaron 125 cuerpos.

EL DRAMA DE IRSE…

El Inegi realizó el año pasado una estimación: alrededor de 185 mil mexicanos han tenido que huir de sus lugares de origen debido a la violencia y la inseguridad. Se desplazaron hacia otras entidades federativas. Otros 7 mil decidieron irse de México.

Las cifras de la ONU son todavía mayores: calcula en 1.7 millones a los desplazados. La CNDH primero informó que solo había 30 mil personas en esa situación, pero este año rectificó su conteo: calculó en 90 mil a quienes han huido. 

Con las cifras del Inegi, los habitantes de Tamaulipas han sido los más afectados: 41 mil 47 personas dejaron el estado. Chihuahua ocupa el segundo sitio: reporta 26 mil 534 casos.

Pese a la presión de distintas organizaciones hacia el gobierno federal para que informe con certeza sobre la situación de las personas desplazadas, las autoridades no han articulado una política pública ante esta problemática.

En el Senado existe una iniciativa para crear la Ley General para la Prevención y Atención al Desplazamiento Interno, que fue presentada por el senador del PRD Zoé Robledo Aburto en diciembre de 2012, la cual no ha sido dictaminada por las comisiones de Gobernación y Estudios Legislativos Segunda, a pesar de que la Agencia de la ONU para los Refugiados ha referido en constantes ocasiones que la problemática se debe atender desde el ámbito legislativo.

LA SANGRE DERRAMADA…

En estos diez años de guerra hubo 173 mil 882 homicidios dolosos. De éstos, 56 por ciento son atribuidos al crimen organizado, de acuerdo con informes del gabinete de seguridad obtenidos por MILENIO. Es decir, la mitad fueron las llamadas ejecuciones del narco: 97 mil 96 casos.

Los años con mayor número de ejecuciones se presentaron entre 2010 y 2011, cuando los índices alcanzaron un promedio de 73 y 74 por ciento de asesinatos relacionados con el crimen organizado, sobre el total de homicidios contabilizados. Es decir, siete de cada diez asesinatos eran del crimen organizado.

En 2012 el porcentaje bajó a 68 por ciento. En 2013 volvió a descender hasta 54 por ciento. En 2014 y 2015 la caída se mantuvo y llegó a niveles de 40 por ciento. Sin embargo, en 2016, el índice repuntó hasta 48 por ciento.  

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Como en todo conflicto, la guerra ha traído numerosas denuncias sobre violaciones a los derechos humanos contra las fuerzas federales desde 2006 y hasta 2015: más de 10 mil 800.

Las causas son varias: asesinatos “extrajudiciales”, privaciones de la vida, violación a la vida, desapariciones forzosas e involuntarias, tortura, y trato cruel, inhumano o degradante.   

Sin embargo de todas esas quejas, interpuestas ante la CNDH, solamente se han emitido 223 recomendaciones a diversas dependencias federales como las Secretarías de la Defensa Nacional y Marina, el Consejo Nacional de Seguridad y la Secretaría de Seguridad Pública. Las quejas que fueron emitidas específicamente a cuerpos militares y de marina fueron 145.



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