El caso de Gisela Peralta, el otro gran problema de Padrés

En los próximos días un juez en Sonora emitirá veredicto sobre si Padrés incurrió en tortura y abuso de poder por encarcelar injustamente a la trabajadora doméstica.
El ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, se entregó a las autoridades para enfrentar las acusaciones por corrupción.
El ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, se entregó a las autoridades para enfrentar las acusaciones por corrupción investigadas por la PGR. (Cuartoscuro )

Hermosillo, Sonora

Las acusaciones de lavado de dinero y delincuencia organizada presentadas por la Procuraduría General de Justica (PGR) contra el ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, son sus únicos problemas.

En los próximos días un juez en Sonora emitirá veredicto del caso de Gisela Peraza Villa, una empleada doméstica que trabajó nuevo años al servicio de la familia del ex mandatario sonorense, ahora en prisión por delitos federales.

Peraza Villa era la mucama de confianza de la entonces primera dama del estado, Ivete Dagnido Acuña. En febrero de 2011, Gisela viajó a New York para cuidar "mientras la señora Ivete hacía las compras", a los hijos de la pareja Padrés Dagnino.

Pero en marzo del mismo año, Gisela, quien tenía acceso total a todos los rincones de la Casa de Gobierno, fue acusada de haber robado "una maleta llena de dinero del gobernador" y joyas propiedad de la primera dama.

La acusación no provino de un agente del ministerio público, sino del entonces secretario particular del mandatario sonorense, Agustín Rodríguez Torres.

Según las declaraciones de Gisela, Rodríguez junto con Ernesto Portillo, jefe de ayudantes del gobernador, la mantuvieron incomunicada durante 24 horas.

A pesar de que no existían evidencias, Gisela, junto el ex agente de la Policía Estatal Investigadora, Roberto Munro, sobrino del entonces Secretario de Seguridad Pública, Ernesto Munro, fueron acusados del robo y formalmente enviados a prisión. El sobrino del también exdiputado panista fue exonerado sin más trámites del cargo.

A casi seis años de distancia la Procuraduría General de Justicia de Sonora (PGJE), podría conocer en los próximos días el fallo del juez del proceso que se le sigue al ex gobernador, Guillermo Padrés, relacionado a Gisela Peraza Villa, quien luego de haber sido absuelta, denunció penalmente al ex mandatario por tortura y abuso de poder.

Juan Antonio Ortega, abogado de Gisela, quien permaneció encarcelada cuatro años, dijo que de acuerdo a las pruebas, la Fiscalía deberá obtener sentencia condenatoria en contra de Padrés y 21 funcionarios de la administración del panista.

La sentencia incluiría a Agustín Rodriguez Torres, contra quien pesa una orden de arresto que no puede ser ejecutar ya que como diputado federal goza de fuero constitucional.

Al final del sexenio de Padrés, un juez decretó la inocencia de Gisela Peraza y fue cuando el abogado Ortega presentó la acusación en contra de Padrés, a quien se le abrió un proceso por los delitos de tortura y abuso de autoridad, que pueden alcanzar pena de entre 20 y 40 años de prisión.

Ortega precisó que en caso de que el juez falle a favor de su cliente, Padrés tendría que cumplir la sentencia en un centro penitenciario dentro del estado de Sonora.


ERM