Sólo 3 ex servidores siguen presos por fuga masiva de reos

En septiembre de 2012, 129 presos del Cereso de Piedras Negras escaparon, 17 servidores públicos fueron acusados de permitirlo. Hoy la mayoría están libres, por falta de pruebas.
La fuga de reos se registró en septiembre de 2012.
La fuga de reos se registró en septiembre de 2012. (Christian Sánchez/Archivo.)

Saltillo, Coahuila

"¡Me traicionaron!", gritó el mayor en retiro del Ejército Mexicano, José Miguel Pérez Reséndiz durante la madrugada del 17 de septiembre de 2012, minutos después de que un comando de los Zetas irrumpió en camiones y camionetas al Centro de Reinserción Social de Piedras Negras, de donde se llevó a 129 internos procesados y sentenciados por delitos federales y del fuero común.

“¡Me traicionaron!”, repitió el entonces director del Penal mientras con nerviosismo recorrió cada una de las celdas y dormitorios vacíos por la salida de los convictos.

De acuerdo a las investigaciones, el militar en retiro que tenía a su cargo la seguridad del Cereso en aquella frontera, presuntamente pactó con una célula del grupo delictivo la salida de tres sicarios que se encontraban presos.

A partir del acuerdo, las medidas de seguridad en el Cereso disminuyeron, pero cuando el comando entró no sólo se llevó a 3 sino a un total de 129 reclusos.

“Muchos de los que se fugaron estaban dormidos, pero los sujetos armados que ingresaron al Penal los despertaron y les dijeron que se subieran a las camionetas”, señaló una fuente al interior de la Procuraduría General de Justicia del Estado, que está al tanto de las investigaciones.

De los 129 fugitivos, 75 fueron recapturados y 19 más fallecieron en distintos enfrentamientos con agentes policiales o integrantes de las fuerzas armadas. Faltan 35 de recapturar. 

“Una vez fuera del Cereso los llevaron a un rancho y a los que no eran parte del grupo delictivo los invitaron a formar parte del mismo, les dieron armas, droga, dinero y camionetas para que hicieran funciones de halcones, sicarios o distribuidores de droga”.

Dos años después de la fuga masiva de reos del Cereso de Piedras Negras sólo 3 de los 17 ex funcionarios públicos acusados de permitir el escape permanecen en la cárcel, los demás fueron liberados por falta de pruebas o siguen sujetos a proceso, pero fuera de prisión.

Entre los que se encuentran presos está el mayor de infantería en retiro del Ejército Mexicano, José Miguel Pérez Reséndiz, quien se desempeñaba como director del reclusorio.

Fue detenido en los minutos posteriores a cuando las autoridades policiales tuvieron conocimiento de la fuga y originalmente fue recluido en las instalaciones de la cárcel que le correspondía resguardar.

De acuerdo con la Secretaría de Gobierno y datos de la Unidad Desconcentrada de Ejecución de Penas y Reinserción Social, el 3 de mayo de 2013 fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social 2 de Occidente, en el complejo penitenciario de Puente Grande, Jalisco, de donde el 19 de enero de 2001 escapó el narcotraficante José Luis Guzmán Loera, el Chapo, recapturado el 22 de febrero pasado y recluido ahora en el Centro Federal de Readaptación Social número uno, conocido popularmente como el Penal del Altiplano, en el Estado de México.

También en el Cefereso 1, donde permanece preso el mayor José Miguel Pérez Reséndiz, cumplió condena el narcotraficante Rafael Caro Quintero, quien el 9 de agosto de 2013 fue puesto en libertad.

Otro de los ex funcionarios que siguen en la cárcel es Jesús Eduardo Flores Ramírez, ex oficial de seguridad y custodia detenido al día siguiente del escape. Se encuentra sujeto a proceso penal y está recluido en el Cereso de Piedras Negras, mientras recibe sentencia. En el mismo Cereso está preso uno de los celadores acusados de facilitar la fuga, se trata de Rubén Sánchez Rivas.

Dalia Judith Ramírez Gómez, ex subdirectora del Cereso, fue detenida horas después de la fuga y durante un mes permaneció en arraigo. Posteriormente fue internada en el Cereso de Piedras Negras, donde permaneció hasta el 7 de febrero de 2014, ya que fue liberada por obtener un amparo en contra del auto de formal prisión.

“La ex directora está en libertad, pero con reservas de ley, es decir, que el juez puede ordenar su recaptura en cualquier momento”, dijo el director de la Unidad de Ejecución de Penas y Reinserción Social, Apolonio Armenta Parga.

Manuel Arturo Navejar de los Santos, ex jefe de turno del área de seguridad y Héctor Miguel Anguiano Rosales, ex celador, también fueron liberados con reservas de ley, pero en diciembre de 2013.

El 31 de julio y el 4 de septiembre de 2013 quedaron en libertad por falta de pruebas los celadores Cruz Olvera Balderas y Manuel Ruiz Bailón, quienes habían sido detenidos e internados en el Cereso de aquella frontera.

En las horas posteriores a la fuga masiva, la Procuraduría General de Justicia del Estado intentó proceder en contra de otros ocho celadores, pero por falta de pruebas ni siquiera ingresaron al reclusorio.

La Secretaría de Gobierno informó que de los 129 fugitivos, 75 fueron recapturados y 19 más fallecieron en distintos enfrentamientos con agentes policiales o integrantes de las fuerzas armadas. Faltan 35 de recapturar.