A la fosa común, 146 cuerpos desde 2008

Los cadáveres anónimos en Torreón, son de indigentes, atropellados y víctimas en hechos violentos. La PGJE pide al gobierno estatal recursos para construir un Semefo con servicios periciales y ...

Torreón

En el periodo de 2008 a 2013, 146 cadáveres terminaron en la fosa común, al no ser reclamados por sus familiares.

La mayoría murieron en hechos violentos, mientras que otros fueron atropellados y algunos indigentes que fallecieron por causas de alguna enfermedad o naturales, según registros de la Procuraduría de Justicia de Coahuila.

María del Carmen García, quien fuera Coordinadora de Homicidios, en su momento argumentó que se habían enviado a la fosa común 146 cadáveres, los cuales no fueron identificados judicialmente por algún familiar o amigo, por lo que se determinó en su tiempo legal dar algún trámite a los restos por situaciones sanitarias.

De acuerdo con los registros que obran en la dependencia judicial, en 2008 se envió solamente un cadáver por un hecho violento; en el 2009 se contabilizaron tres cuerpos, a los cuales se les determinaron diversas causas legales; en el 2010 la cifra se incrementó de manera alarmante con 25 cuerpos enviados a la fosa común; en 2011 fueron 68 y en 2012 se tuvo registro de 36 cadáveres enviados al sepulcro común.

En lo que va de este año 2013, las autoridades ministeriales han determinado enviar a 13 fallecidos a la fosa común, ya que no fueron identificados.

En el 2011 y 2012, años en los que se agudizaron los hechos violentos se recogieron 104 cadáveres, los cuales en su momento fueron depositados en las instalaciones de la morgue del Servicio Médico Forense, asimismo no fueron identificados y se tomó la decisión de enviarlos a las fosas.

Las autoridades ministeriales registraron el 10 de mayo de 2011, el caso de una niña estudiante de 13 años, la cual portaba un uniforme escolar y quien fuera asesinada a balazos, en la colonia Ana.

Fue alrededor de las 10:00 de la noche cuando los vecinos de ese sector habitacional reportaron que un cuerpo envuelto en una bolsa de plástico negra estaba tirado sobre la calle B casi esquina con bulevar Constitución.

El cadáver de la niña estudiante fue recogido y depositado en la morgue del Hospital Universitario y a partir de ese momento las autoridades ministeriales realizaron las investigaciones pertinentes para dar con sus familiares, pero conforme pasó el tiempo ningún familiar la reclamó, por lo que se tomó la decisión de enviarla a la fosa común.    

El alcalde de Torreón Eduardo Olmos fue enterado del caso y solicitó a las autoridades correspondientes que se reclamara el cuerpo para que no fuera enviada a la fosa, asimismo, se acondicionó una tumba en el Panteón Municipal para que fuera sepultada en ese lugar; sin embargo, la niña no fue identificada.

Se presume que algunas personas no se acercaron a reclamar los restos de sus familiares por el temor de ser atacados a balazos por células delictivas, mientras que otros quizás eran personas que no eran de la región y algunos indigentes que no contaban con familiares.

En su momento, las instalaciones de la morgue del Hospital Universitario, fueron insuficiente para mantener varios cadáveres que no fueron identificados, ya que este anfiteatro contaba con sólo seis refrigeradores y se presentaban problemas sanitarios graves.

La Procuraduría de Justicia de Coahuila, a través de sus representantes solicitaron al gobierno del estado, un importante recurso económico para la construcción de un nuevo Semefo que contará con todos los servicios periciales y tecnología de punta.