Amores que matan

Feminicidio y violencia de género
Una sola frase bastó para que ella perdonara la golpiza que le había propinado días antes: "No va a volver a pasar algo como esto".
Una sola frase bastó para que ella perdonara la golpiza que le había propinado días antes: "No va a volver a pasar algo como esto". (SHUTTERSTOCK Y NOTEMUERASPORMI.COM)

Ciudad de México

Una sola frase bastó para que ella perdonara la golpiza que le había propinado días antes: "No va a volver a pasar algo como esto". Así fue como Sandro convenció a Rocío, a través de un correo electrónico lleno de arrepentimiento, de regresar con él. En realidad, él alcanzó a tocarla solo una vez más. Tras ser golpeada en la cabeza con un sartén, Rocío sufrió un edema cerebral que desde hace más de año la mantiene en coma.

Raquel recibió disculpas similares de puño y letra de su pareja. "Plis te lo ruego trata de olvidarte de todo lo que dije... te juro que nunca más va a pasar eres el amor de mi vida", decía la última carta que le envió su novio, quien semanas después, tras un ataque de celos, terminó matándola a golpes.

Ambos casos forman parte del libro No te mueras por mí, una publicación que recopila 25 mensajes de supuesto arrepentimiento escritos por hombres después de agredir a sus parejas, con el objetivo de concientizar sobre la violencia de género (disponible de gratuitamente en http: //www.notemuerasormi.com).

Aunque el proyecto es una iniciativa de la Organización No Gubernamental peruana Vida Mujer —todos los casos presentados corresponden a ese país—, la publicación está disponible de manera gratuita en versión online y ha tenido buena respuesta en varios países, incluyendo México, donde se ha compartido millones de veces a través de las redes sociales.

"En primer lugar, el libro es una herramienta de prevención contra la violencia y el feminicidio, y en segundo, una denuncia social, con testimonios reales, que demuestran los patrones de los abusadores, de lo que dicen para regresar después de una primera, segunda, tercera golpiza", dice Nelly Canción, directora de la ONG que realizó el proyecto con la asesoría de la agencia de publicidad Circus Grey.

"Aunque los casos son locales, hemos tenido buena acogida en países como Colombia, México y hasta Italia, porque el discurso de la violencia es el mismo, sobre todo en Latinoamérica. El victimario primero agrede y luego apela al perdón de la víctima prometiendo que nunca más lo volverá a hacer", agrega.

Nelly detalla que la idea de publicar las cartas, mensajes, correos electrónicos o whatsapps de quienes terminaron marcando de por vida a sus parejas, surgió cuando notaron que la mayoría de las mujeres que pedían apoyo a la ONG regresaban con quienes las habían maltratado a pesar del daño sufrido.

"Durante estos 15 años que llevamos de trabajo en la organización, cuando les preguntábamos qué era lo que las animaba regresar con ellos, nos hablaban de varias cosas, como los hijos, la presión familiar, incluso el dinero, pero también nos hablaban sobre las cosas que ellos les decían, las cartas que les enviaban, detalles como tarjetas, flores, todo lo que podían darles para conseguir ser perdonados", detalla la también psicóloga.

Es así como No te mueras por mí tiene dos caras, como las del agresor, dice Nelly.

"Lo más importante de mi vida eres tú", "Voy a cambiar porque te amo", "No soy nada sin ti", "No soy así, perdí el control", son algunas de las palabras que pueblan las primeras páginas, que con un fondo blanco muestran el lado "amoroso".

La segunda parte corresponde al lado oscuro. En páginas negras está documentado el estado en el que terminaron esas mujeres: "Después de una fiesta decidió cortarle la cara para prevenir que se fuera con otro". "En un ataque de celos, su pareja la mordió, arrancándole parte del labio, está ahorrando para operarse". "Le golpeó la cabeza y perdió la vista del ojo izquierdo".

Por momentos parece que las frases de culpa fueron escritas por el mismo sujeto, cuando en realidad son varias personas con el mismo patrón de conducta que delinea el mismo discurso. La historia es la misma: luego de cada agresión, los abusadores piden perdón con mensajes "dulces" y evitan que sean denunciados.

Por eso el título de No te mueras por mí, porque es el argumento tan gastado de no quiero hacerte daño, aparentemente, pero te maltrato, te pego... esa ambivalencia es lo que llega a confundir a las mujeres que dicen: "Bueno, cualquiera comete un error, y retornan con él", señala Nelly.

"Eso es lo que crea cierta empatía, aún con mujeres de otros países que han pasado por una situación similar. Aunque no es un libro escrito por un psicólogo o un especialista que te dice qué hacer, es un libro escrito por los agresores, cuyos mensajes traducimos en las páginas del libro para que ellas abran los ojos".

De acuerdo con la organización Vida Mujer, de los 25 casos que documentaron en el libro solo dos de los agresores están en prisión por homicidio y cumplen una condena de 25 años cada uno; mientras que otros cuatro fueron ya castigados con trabajo comunitario.

Los demás casos siguen impunes, incluso el de Lisset, quien quedó parapléjica después de que su esposo le lanzara una piedra que terminó quebrándole la columna vertebral. Pero Nelly sabe que en el círculo de violencia de pareja tanto tiene la culpa el victimario como la víctima por permitir una situación de esa naturaleza extrema.

"El material de este libro deja muy claro eso: lo perdonó y terminó con quemaduras de tercer grado cuando el novio le vertió una olla de agua caliente en la cara. Ejemplos de cómo es el ciclo de violencia, cómo se mantiene, cómo se perpetúa, cuan responsables son ellas porque a veces muchas son incapaces de dejarlos porque no hay disposición para enfrentarse al mundo, para hacer las cosas de manera diferente".

Para la especialista, y según en la experiencia de los casos documentados, la manera en que las mujeres enfrentan una situación de violencia tiene mucho que ver con la manera en la que han sido educadas.

"Tiene que ver con la forma en que las mujeres latinoamericanas hemos sido criadas y con las carencias que tenemos de amor propio y autoestima", dice. "Esa construcción en la que el rol de la mujer es el de sacrificar cosas, entender, comprender, aunque algunas sean profesionistas y tengan cierto de grado de estudios".

Incluso, recalca, en algunos casos el abusador se sabe con el control de la situación de tal manera que mediante estos mensajes no solo consigue el perdón, sino que generan en la víctima vergüenza o hasta la culpa de lo que está pasando con frases como "perdí el control, "no sabía lo que hacía" o "es que me vuelve loco la idea de que puedas estar con otra persona"

"Al final, ese discurso es lo que hace continuar una relación con el agresor con la fantasía de que ahora sí va a cambiar, desafortunadamente, el agresor, no quiero decir que nunca cambia, pero sí que casi nunca cambia", recalca la directora de la ONG peruana.

Vida Mujer ya está en pláticas con organizaciones sin fines de lucro para que No te mueras por mí pueda ser replicado en países como México, Colombia y Argentina.

RECUADRO

—El 38% de las mujeres asesinadas en Latinoamérica fueron victimadas por sus parejas, según la OMS.

—De acuerdo con el INEGI, 63 de cada 100 mexicanas, han sido víctimas de violencia.

—El 47% de las mujeres de 15 años y más encuestadas, aceptó que enfrenta o ha enfrentado agresiones del esposo o pareja.

—El 76% de los jóvenes mexicanos entre los 15 y 24 años sufrió episodios de violencia al menos una vez en el noviazgo, según datos del Imjuve.

—Los motivos que ocasionan el enojo con la pareja, en los hombres: a) 41% por celos. b) 25.7% porque su pareja tiene muchos amigos. c) 23.1% sin razón aparente.