“En mi familia no hay delincuentes”: Vallejo

Niega videos de su hijo con 'La Tuta'. Dice que gente inocente fue obligada a reunirse con el líder de los 'templarios'.
El gobernador de Michoacán.
El gobernador de Michoacán. (Daniel Cruz)

Morelia

El gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, afirmó que en su familia no hay delincuentes y reiteró que mucha gente inocente fue obligada a reunirse con criminales.

En un improvisado mensaje durante la ceremonia por el Día de la Libertad de Expresión, declaró, pero sin referirse a su hijo, que “dicen por ahí que hay videos que involucran a alguien de mi familia con los criminales. Quiero decirles que en mi familia no hay delincuentes”.

En días recientes tanto en las redes sociales como en algunas notas y columnas de medios se afirmó que hay videos que documentan las presuntas reuniones de Rodrigo Vallejo, hijo del gobernador, con el líder de Los caballeros templarios, Servando Gómez, La Tuta.

Por otro lado, dejó en claro que “a Michoacán nadie lo va a detener y descarrilar, que irá al frente y bajo la dirección de quien lo conduzca”.

En entrevista, manifestó que el estado seguirá trabajando de forma intensa y reiteró el respeto a la libre manifestación de los medios de comunicación.

Cabe recordar que apenas en días pasados, el mandatario estatal informó que se ausentará del cargo por un tiempo, con la finalidad de realizarse un estudio  médico en Estados Unidos.

Vallejo aseguró que depende del diagnóstico si se separa o no de sus funciones.

DESCARTA PELIGRO

Tras la liberación de Carlos Rosales, fundador de La Familia michoacana, el secretario de Gobierno de Michoacán, Marco Vinicio Aguilera, descartó que se genere una alerta o alarma en la entidad.

Reiteró que no hay peligro, toda vez que las manifestaciones de conductas criminales son individuales, por lo que cada persona tiene que ser responsable de ello.

Además, añadió que únicamente se reinserta en la sociedad y, en todo caso, la conducta particular que éste puede desempeñar acarreará las consecuencias propias de la misma.

“Es como cualquier persona que ha sido sentenciada. Se reinserta a la sociedad. No consideramos que haya alarma ni peligro, porque las manifestaciones en conductas criminales son individuales, cada persona tiene que ser responsable de ello”, dijo.

Carlos Alberto Rosales quedó en libertad luego de permanecer casi 10 años recluido en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, por los delitos de acopio de armas, delincuencia organizada, contra la salud, operaciones con recursos de procedencia ilícita y cohecho.