Extorsionadores ‘cambian’ de cártel para chantajear

Prefieren ahora usar al grupo Nueva Generación o hacerse pasar como familiares secuestrados, reporta el Consejo Ciudadano de la CdMx.
El tipo de extorsión que más se presenta es la telefónica.
Más de 21 mil de los afectados pagaron alguna cantidad a los extorsionadores. (Archivo)

México

Los Zetas y La Familia Michoacana “pasaron de moda”; dejaron de ser útiles para extorsionadores que se hacen pasar como miembros de estos cárteles para exigir dinero a sus víctimas, a las que amenazan principalmente por teléfono.

De manera incipiente sus chantajes los realizan en nombre del cártel de Jalisco Nueva Generación; sin embargo, la mayoría de estos criminales evitan mencionar a un grupo en especial, solo aseguran pertenecer a la “delincuencia organizada”.

Así lo revela el informe Evolución de la Extorsión Telefónica 2007-2017 del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, al que tuvo acceso MILENIO.

En la década reciente, el organismo recibió 2 millones 487 mil 781 reportes de extorsión, un promedio de 681 al día, según la última actualización que abarca de diciembre de 2007 a marzo del presente año.

De ese total, un millón 376 mil 627 denuncias correspondieron a algún intento de chantaje; sin embargo, en 99 por ciento de los casos se evitó la entrega del dinero que se exigió a las víctimas debido al apoyo y orientación que recibieron.

En consecuencia, 21 mil 631 de los afectados pagaron alguna cantidad a los extorsionadores, casi siempre mediante depósitos en cuenta.

El reporte del consejo asegura que en el periodo 2016-2017 se cometieron extorsiones “más elaboradas de investigación, para lo que se llevó a cabo más de una llamada a las víctimas”.

La modalidad del pariente que viene del extranjero, particularmente de Estados Unidos, ha crecido y ocupa el segundo lugar.

“Los grupos delictivos de Los Zetas y La Familia dejaron de utilizarse, solo se enarbola (sic) ser parte del crimen organizado, y se amenaza con hacer daño a la familia”, se lee en el documento.

Con base en su análisis, el Consejo Ciudadano indica que cuando se “engancha de manera severa” a la víctima, los delincuentes logran el acceso al WhatsApp para extorsionar además a los contactos de ésta.

El Consejo Ciudadano fue creado en 2007 para combatir la extorsión que se desbordó ese año, en el que “no se tenía catalogado el delito, pues las autoridades reportaban 30 casos al mes”. En 2008, se perpetró este crimen principalmente en la modalidad de los premios, vía mensaje de texto o por llamada al celular. Abunda el Boletazo, concurso de moda entonces.

Para 2009, los delincuentes “incrementaron su ataque psicológico a las víctimas, comienza el desplazamiento de los ‘modus’ relacionados con el azar o la ‘suerte’, para empezar a utilizar actividades del crimen organizado. Falsos zetas dominan el modus operandi”.

En 2010 aumentaron los reportes de supuestos integrantes de La Familia, periodo en el que se enfrentaban con los presuntos Zetas. “Se observa el uso de sistemas de publicidad en periódicos, internet, Sección Amarilla, etcétera, por parte de los extorsionadores para allegarse datos de las víctimas”.



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