Preocupa a ONU desconfianza entre padres de los 43 y gobierno

El representante en México de la Oficina del Alto Comisionado, Javier Hernández, dijo que es necesario evitar esa distancia entre los familias y las autoridades del gobierno federal.
Javier Hernández Valencia estuvo en la Normal Rural de Ayotzinapa y se reunió con padres de familia.
Javier Hernández Valencia estuvo en días pasados en la Normal Rural de Ayotzinapa y se reunió con padres de familia. (Especial)

Ciudad de México

Es preocupante la desconfianza surgida entre las familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa y las autoridades del gobierno federal, dijo el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidades para los Derechos Humanos, Javier Hernández Valencia.

"Es evidente y a todas luces, un dato duro, que la brecha, la distancia, el depósito de confianza entre las familias y las autoridades es muy grande, y que todos los nuevos elementos, inclusive de investigación o evidencia que van surgiendo siguen cayendo en esa misma fosa, en esa misma brecha, en esa misma distancia", indicó.

Entrevistado en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde fue presentando el Protocolo de Actuación para quienes imparten justicia en asuntos que involucren hechos constitutivos de tortura y malos tratos, subrayó que es necesario evitar esa distancia.

"Tenemos entonces que repensar y ayudar a repensar, tanto a las autoridades como a los propios coadyuvantes y a las familias el cómo acompañar no sólo su dolor, sino acompañar lo que yo he ya señalado en otro momento, los riesgos de vulnerabilidad que ellos empiezan a sentir, empiezan a denunciar y empiezan a sufrir. Y esto no sólo es especulativo", apuntó.

Hernández Valencia aseguró que a partir de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, en las redes sociales comenzaron a mostrase trazos de intolerancia, de racismo, incluso de amenazas que no escapan a los medios de comunicación, no sólo por difundir ese caso, sino otros también.

"...muchos de sus colegas que no están aquí en la capital, sino que están fuera de la capital también viven (esas situaciones) cuando reportan, ya no sólo violaciones de los derechos humanos, sino también casos de corrupción y todo ese clima adverso a la mayor transparencia y mejor defensa de los derechos humanos", agregó.

El relator puntualizó que el hostigamiento a periodistas, a defensores y activistas, es una práctica que debe ser desterrada de México y de cualquier acción, incluso defensiva de las autoridades. La mejor defensa de los derechos humanos es la transparencia y la participación colectiva de todos.

"México hoy vive tal vez un momento especial en el que esa defensa colectiva también se ve en las calles, también se ve en la ciudadanía, también se ve en las demostraciones no solo públicas, sino en los salones de clases, en las universidades, en los colegios, en donde estudiantes jóvenes adolescentes van apropiándose de esta dolorosa realidad y obviamente exigen de las autoridades la mejor respuesta posible", expresó.

TLATLAYA

Respecto al caso de Tlatlaya, en el Estado de México, donde militares ejecutaron a integrantes de la delincuencia organizada, después de un enfrentamiento, recordó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) aplicó el Protocolo de Estambul a las dos mujeres que siguen presas, acusadas de ser integrantes del supuesto grupo armado.

"Y esas mujeres han dicho de manera explícita que fueron sometidas a tortura. Esto ha sido corroborado en el propio informe de la CNDH, y entonces el reto es si con todos estos hechos concomitantes, convergentes, tomamos o no acción y quién debe tomar acción.

"Mientras sigan en prisión con cargos federales y mientras ellas mismas hayan dicho que fueron sometidas a tortura y la CNDH haya ratificado por vía de una herramienta, el Protocolo de Estambul, que ellas fueron torturadas", entonces seguirá existiendo en México dos mundos: uno normativo y el real que viven las personas, finalizó.